La cuenta que no cierra: se fueron 48.000 millones de dólares y en 2027 falta el doble de lo que hay

48.804 millones de dólares se fueron del país desde diciembre de 2023 y apenas una quinta parte quedó en el sistema financiero. El informe que explica por qué el RIGI no trajo inversión y qué pasará con la deuda en 2027.

· 4 min de lectura
La cuenta que no cierra: se fueron 48.000 millones de dólares y en 2027 falta el doble de lo que hay
La cuenta que no cierra: se fueron 48.000 millones de dólares y en 2027 falta el doble de lo que hay

El programa económico de Javier Milei tiene un rasgo que el Centro de Investigación y Formación de la República Argentina (CIFRA-CTA) puso en números: los dólares que entran por exportaciones se van antes de que el Banco Central pueda retenerlos. Desde diciembre de 2023, la Formación de Activos en el Exterior (FAE) acumula 48.804 millones de dólares, según el último informe de coyuntura del centro que firman Pablo Manzanelli y Leandro Amoretti.

La foto de este año no es mejor. Entre enero y agosto la salida de divisas fue de 18.700 millones de dólares. Y de todo ese dinero que emigró desde el inicio de la gestión libertaria, apenas una quinta parte quedó depositada en el sistema financiero local.

El RIGI no movió la aguja de la inversión

La actividad económica no crece y la inversión extranjera directa sigue en terreno negativo, pese al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), la Ley de Bases y el DNU 70/2023. La inversión bruta fija viene en descenso desde el primer trimestre de 2025: hasta el segundo trimestre de 2026 acumula una caída del 12,4% en términos absolutos.

¿Por qué no llegan capitales? Los investigadores lo explican: “Diversos elementos inciden en este desempeño de la inversión. Las altas tasas de interés en dólares, que estimulan el ´carry trade´ con estabilidad cambiaria, tienden a desviar a la inversión de la esfera productiva a la financiera”.

A ese factor se suman otros dos: la reducción del consumo popular por la caída de los ingresos reales y la apertura comercial en plena guerra comercial global. “Por último, entre otras, la fragilidad externa del modelo incide negativamente en las expectativas alentando la ´preferencia por la liquidez´ que en la economía argentina se refleja en la salida de capitales al exterior”, completaron Manzanelli y Amoretti.

Dólares que se esfuman: la radiografía de la fuga

El registro de depósitos en dólares del BCRA permite seguirle el rastro a una parte de ese dinero. Entre marzo de 2025 y agosto de 2026, los depósitos en moneda extranjera aumentaron 10.800 millones de dólares: apenas la quinta parte del total de la FAE. El resto tomó otro camino.

La inversión extranjera directa también aporta su grano de arena al rojo. En los primeros ocho meses de 2025 fue de -1.187 millones de dólares y en el mismo período de 2026, de -686 millones. Desde diciembre de 2023 hasta agosto de 2026, la reducción neta acumulada llega a 1.788 millones.

Para CIFRA-CTA y el Centro de Estudios Económicos y Sociales Scalabrini Ortiz (CESO) hay una coincidencia: el modelo solo cierra con fuga. Y el RIGI, lejos de revertirlo, habría servido para otra cosa: sacar los dólares del esquema exportador de enclave vía giro de utilidades. “El excedente del capital, en lugar de volcarse a la inversión productiva, se orientó a los giros al exterior, especialmente cuando se abrió la posibilidad de distribuir utilidades en 2026. Así, el giro alcanzó los 3.801 millones de dólares en los primeros 8 meses del año, contribuyendo a la fragilidad del sector externo”, señalaron los economistas.

La factura que llega en 2027

El bache financiero que anticipa CIFRA-CTA para 2027 asciende a 22.000 millones de dólares. El cálculo surge de cruzar los vencimientos de deuda privada y con organismos externos con el programa presentado por el ministro de Economía, Luis Caputo, y luego redefinido en el proyecto de Presupuesto.

Los compromisos en moneda extranjera para ese año totalizan 40.700 millones de dólares. El desglose: 24.900 millones de vencimientos (15.700 de capital y 9.200 de intereses), 5.000 millones del BOPREAL, 2.400 millones de los gobiernos subnacionales y 8.200 millones en Obligaciones Negociables de empresas.

El problema de fondo es la puerta giratoria que describe el informe. “Los ingresos al BCRA de 23.000 millones por el superávit comercial contrastan con los 37.700 millones que se fueron por la formación de activos externos, los intereses de la deuda, el déficit de servicios y el giro de utilidades al exterior. Esa diferencia fue cubierta con deuda”, explicaron desde CIFRA-CTA. En los primeros ocho meses del año, esa deuda se valuó en 19.000 millones de dólares, mientras el Central apenas pudo retener la mitad de las divisas liquidadas por los exportadores.

El escenario se complica porque los términos de intercambio de las materias primas exportables están en valores récord, pero esos dólares –supervisados por el FMI– se reparten antes de ingresar a las arcas del BCRA. Así, no hay crecimiento económico más allá de los buenos números de sojeros, mineras y el sector de petróleo y gas.

Con un riesgo país que se resiste a bajar de los 500 puntos y se siente más cómodo arriba de los 600, la pregunta que sobrevuela el informe es quién pondrá los dólares que faltan. El texto menciona al secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, y al inversor Bob Citrone como posibles salvadores, en tono de apuesta. Mientras tanto, las exportadoras que siguen girando dividendos saben que, por ahora, tienen sus dólares garantizados.

Más para leer

San Julián espera por 30 cuadras de pavimento: la firma que destrabó la obra
Economía
El calendario que el FMI le exigirá a la Argentina: el año en que los pagos tocan un pico de US$11.601 millones
Economía
Día de la Madre en Malargüe: las ventas repuntaron, pero hay un rubro que quedó atrás
Economía
Jubilados de Santa Cruz: la cadena que suma un 20% extra en octubre
Economía
En Apóstoles crían peces en estanques y ahora los venden limpios: quién es el productor que dio el paso
Economía
La Parada Sanguchera sumó panadería propia y un café que no se consigue en otro lado
Economía