La cuenta que hizo un diputado por $3.000 millones y la respuesta que descolocó al oficialismo
Un diputado revisó los números de las regalías mineras, vio una diferencia de más de $3.000 millones y pidió una auditoría. Una legisladora oficialista le respondió con una explicación que involucra a una minera y una obra eléctrica entre dos departamentos.
La diferencia de más de $3.000 millones entre lo que ARCAT registró por regalías mineras y lo que informó el fideicomiso tiene explicación, según el oficialismo. La diputada provincial María Argerich salió a responderle al legislador opositor que pidió una auditoría especial y le atribuyó “un gran desconocimiento” sobre cómo funciona el mecanismo.
El planteo que originó todo fue una presentación ante el Tribunal de Cuentas. Allí se compararon los $17.907 millones que ARCAT anotó por regalías entre junio de 2025 y mayo de 2026 con los $14.655 millones que el fideicomiso declaró como ingresos entre julio de 2025 y junio de 2026.
Antes de formalizar el pedido, el diputado había sido más duro en un comunicado: “Se comieron en el medio 3.250 millones”. Ya en el escrito ante el organismo, en cambio, puso paños fríos: “No estamos diciendo que alguien se quedó con la plata”.
Los dos motivos que explican la brecha
Argerich contestó punto por punto y sostuvo que la diferencia no responde a un faltante de fondos sino a cuestiones operativas. Según explicó, desde la reforma de la ley todas las regalías se concentran en el fideicomiso. Allí también ingresan, en el caso de las empresas en explotación, el aporte extra y la responsabilidad social empresaria, “sumando todo eso un 3,5%”.
La Provincia transfiere esos recursos cada tres meses, mientras que el fideicomiso debe rendir cuentas cada seis ante las comisiones de Hacienda y Finanzas de ambas cámaras. Es decir, ante la misma Legislatura de la que forma parte el denunciante.
La primera de las “dos circunstancias” que mencionó la diputada tiene que ver con los tiempos en que se eleva la información. El ingreso trimestral del dinero y los cortes para rendir cuentas generan desfasajes que, según dijo, también aparecen en los registros de la Contaduría.
La segunda es el convenio del Ejecutivo con la empresa Liex por la obra energética entre Tinogasta y Fiambalá. La firma ejecuta los trabajos y, al liquidar sus regalías, se le descuenta aproximadamente un 1%. “Esas sumatorias son casi 2.050 millones de pesos”, precisó.
“Es una herramienta que está auditada”
A esos dos argumentos les sumó un tercero. El fideicomiso, remarcó, “es una herramienta que está auditada”, y sus movimientos pueden consultarse en esos mismos registros. Además, la Provincia le inyecta fondos: la semana pasada el Ejecutivo decidió aportarle $5.500 millones para pagar algunas obras, “y en ningún momento se hace uso transitorio”.
“Desde el oficialismo descartamos totalmente las acusaciones y esperamos que, en el ámbito donde se hicieron las denuncias, tanto la Justicia como el Tribunal de Cuentas puedan descartarlas de igual manera”, disparó la legisladora.
Argerich coincidió en que se trata de fondos públicos que pueden verificarse y certificarse, y ubicó al fideicomiso entre las herramientas financieras con mayor control, tanto de los organismos internos y externos como de la entidad bancaria que lo administra. “Venimos trabajando fuertemente para que la minería sea una política de Estado y eso tiene que venir acompañado de transparencia”, planteó.
Consultada sobre si hubo falta de información o especulación política por parte del diputado, se inclinó por la primera opción: “Yo creo que le faltó completar toda la información”.