La crisis golpea a los peloteros de Salta: la razón por la que ya casi no hay fiestas de lunes a viernes
Los peloteros de Salta tenían el fin de semana cubierto de fiestas. Hoy la cuenta cambió: entre el 40% de actividad y los días de semana vacíos, los dueños apelan a combos y nuevos eventos para no cerrar.
La fiesta de cumpleaños es uno de esos recuerdos que acompañan a un chico toda la vida. Pero ese momento hoy choca contra la realidad económica: muchas familias de Salta recortan gastos para llegar a fin de mes y la celebración en el pelotero quedó fuera del presupuesto.
Los salones de entretenimiento de la ciudad vienen notando la caída desde hace un par de años, aunque los propietarios coinciden en que el desplome se profundizó a partir de marzo. Las cifras que manejan son elocuentes: algunos hablan de una actividad reducida al 40%, con una retracción del 60%; otros repiten los mismos porcentajes, pero invertidos entre lo que trabajan y lo que permanecen parados.
De siete fiestas al fin de semana a dos y una
Magui Paz, del pelotero Tres Deseos, explica cómo cambió el mapa de las reservas. "Antes teníamos fiestas de lunes a viernes, y hoy solo los fines de semana. Yo tengo dos salones, uno trabaja más que el otro, pero estamos casi al 40 por ciento de la actividad por la situación económica", detalla.
La caída no se limita a los días de semana. Los sábados y domingos, que antes eran el corazón del negocio, también se achicaron. "Antes trabajábamos cuatro fiestas el sábado y tres el domingo, de dos horas y media cada una; ahora si hacemos dos eventos el sábado es mucho, y uno el domingo... y así venimos hace varios meses", agrega.
El balance de los últimos meses no trae buenas noticias. "Agosto fue terrible; en julio y en septiembre también tuvimos poca actividad, pero el año pasado también en esta época fue muy feo", suma Magui.
Combos y precios a medida para no cerrar
En El Granerito de Coni la película se repite. Gastón Lencina describe un escenario parecido: "Bajó mucho todo lo que es evento de cumpleaños; en nuestro caso tuvimos que adecuarnos al presupuesto de la gente, tratando de hacer combos y cobrando un poco más barato porque entendemos la situación".
Según su experiencia, la merma se hizo más visible desde mayo. "Empezamos a notar más la caída... pero la vamos remando, hay gente que nos recomienda y nosotros trabajamos mucho con las redes sociales, eso nos salva un montón", cuenta.
Igual que en Tres Deseos, de lunes a viernes casi no hay movimiento en El Granerito, pese a las promociones que lanzan sus dueños. La actividad solo repunta un poco los fines de semana.
Cuánto sale hoy un cumpleaños en un pelotero
Para sostener las puertas abiertas, ambos salones apelaron a distintas estrategias. El primer ajuste pasa por el precio. De acuerdo con el tipo de instalaciones, los juegos, la comida, la bebida, los servicios adicionales —pintacaritas, fotos, videos— y la cantidad de invitados, una fiesta de dos horas y media puede costar entre 150.000 y 500.000 pesos. El rango es amplio, y también lo son los combos que ofrecen para el cumpleaños.
"Apostamos a invertir para mantener los salones lo mejor posible, nos reinventamos todo el tiempo porque los niños también van cambiando en sus gustos; apostamos a estar entre los mejores para que la gente nos elija", sostiene Magui, que esta semana sumó nuevos juegos.
En El Granerito el camino fue adaptar la propuesta al bolsillo del cliente. "Lo primero que hicimos fue adaptar nuestros precios y servicios a la gente, preferimos ganar menos pero mantenernos en actividad", explica Gastón. Además, abrieron el salón a otras celebraciones: baby showers, bautismos, comuniones y hasta fiestas de Urkupiña. "Hoy no podés trabajar solo con chicos porque salís perdiendo", cierra.