La crecida del Paraná ya tiene 15 personas en Alto Verde y el municipio se prepara para más
Sociedad · Santa Fe

La crecida del Paraná ya tiene 15 personas en Alto Verde y el municipio se prepara para más

Cuatro familias, 15 personas y un predio que se prepara para recibir a más: agua potable, viandas dos veces por día y atención veterinaria para los animales que llegaron con ellos. Lo que todavía no está definido es cuántos más van a necesitar un lugar.

El Centro Integral de Asistencia N.º 1, en Alto Verde, aloja a cuatro familias de la Vuelta del Paraguayo: en total, 15 personas entre adultos y chicos que debieron dejar sus casas por la crecida del río Paraná. La Municipalidad de Santa Fe sostiene un operativo integral para quienes viven fuera del anillo de defensa.

La asistencia no se limita al techo: el dispositivo cubre necesidades básicas, entrega de alimentos, seguimiento sanitario y acompañamiento social. También se ejecutan tareas preventivas y actividades pensadas para que los menores puedan sostener sus rutinas mientras dure el alojamiento.

Qué dicen desde el municipio

El coordinador de Gabinete, Víctor Hadad, hizo un repaso del funcionamiento del predio y del trabajo de los equipos que intervienen.

“El balance es más que positivo. El predio cuenta con agua potable, sanitarios y un sistema de provisión de alimentos. También se realizaron tareas de fumigación y personal del Instituto Municipal de Salud Animal (IMUSA) brindó atención veterinaria y desparasitación a los animales de las familias alojadas”, señaló.

El funcionario subrayó que uno de los ejes es preservar la vida cotidiana de quienes se trasladaron. “Intentamos permanentemente que cada familia siga con su rutina, con su vida diaria y que los chicos sigan yendo a la escuela”, explicó.

En esa línea, profesores de Educación Física organizan actividades recreativas y deportivas para los chicos que permanecen en el predio.

Hadad también anticipó que la demanda podría crecer con la evolución hidrométrica. “El río no es geometría, con lo cual la exactitud no existe. Creemos que en los próximos días podremos llegar a tener algunas familias más, por eso estamos avanzando rápidamente con los módulos. El objetivo es llegar a la semana que viene con 30 a 35 módulos”, indicó.

Controles médicos y prevención

La atención sanitaria se instrumenta con un protocolo articulado con el Gobierno provincial, que permite garantizar controles y seguimiento de las personas alojadas.

La subsecretaria de Salud municipal, Lorena Massari, explicó que el esquema busca “agilizar las atenciones que surjan en el centro de asistencia, sostener controles habituales como embarazo, niño sano y retiro de medicación, y articular situaciones de padecimientos subjetivos con una guardia de salud mental”.

Entre las consultas registradas, Massari mencionó cuadros de diarrea, dificultades respiratorias y fiebre, sobre todo en menores de cinco años. Además, se hace un seguimiento diario de embarazadas y de personas con enfermedades crónicas.

Los equipos que recorren el predio cada día tienen entre dos y tres integrantes. Participan médicos, enfermeros, estudiantes de Enfermería en formación y trabajadores sociales. Cuando la situación lo requiere, se suma la intervención de profesionales de Psicología.

A esas acciones se agregan medidas preventivas contra el dengue y la leptospirosis: ordenamiento del predio para evitar reservorios, cuidado de los animales y entrega de repelentes.

Dos viandas por día y trabajo en Colastiné Sur

La cobertura alimentaria forma parte de la atención permanente. Ivón Zanella, una de las coordinadoras del operativo en el Centro Integral de Asistencia N.º 1, detalló que se entregan dos viandas diarias, al mediodía y a las 20, elaboradas en el centro Beata Clara.

“Las viandas están divididas en dos: una para los más chiquitos según las edades, como bebés, y la vianda común para los adultos”, precisó.

En paralelo, un equipo de la Dirección de Acción Social (DAS) recorre Colastiné Sur para acompañar a las familias que siguen en la zona y asegurar la entrega de agua.

Mara Servilla, trabajadora social de la DAS, destacó la continuidad de la tarea territorial desde el inicio del operativo. “Estamos asistiendo a las familias desde el momento cero con el traslado, la asistencia en los módulos e intentando que la vida diaria sea lo más parecida posible a la cotidianidad de sus domicilios. Estar cerca para nosotros es fundamental”, expresó.

Más módulos y monitoreo constante

Con el nivel del Paraná bajo observación, el municipio mantiene contacto con las familias que residen fuera del anillo de defensa para atender las necesidades que aparezcan.

Al mismo tiempo, avanzan las obras para sumar nuevos módulos habitacionales en el Centro Integral de Asistencia N.º 1, en Alto Verde. La ampliación apunta a incrementar la capacidad de alojamiento y a tener más espacios disponibles ante eventuales traslados.

Así, el operativo combina la asistencia a quienes ya dejaron sus hogares con el acompañamiento territorial de las familias que continúan en las zonas afectadas, en un escenario que depende de cómo evolucione el río.

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