La Corte Suprema de EE.UU. blindó al glifosato: el fallo que frena demandas millonarias contra Bayer
¿Se acabaron los juicios contra el glifosato? La Corte Suprema de EE.UU. tomó una decisión que cambiará las reglas del juego para Bayer y el campo.
Con un contundente 7 a 2, el máximo tribunal estadounidense puso fin a décadas de litigios sobre el herbicida más usado del mundo. La decisión impacta de lleno en la agroindustria y en los bolsillos de los productores.
La Corte Suprema de los Estados Unidos desestimó este jueves las demandas contra el glifosato, el herbicida estrella de Bayer (ex Monsanto). El fallo, histórico, bloquea los juicios estatales que argumentaban falta de advertencia sobre un supuesto riesgo de cáncer. Así, le pone un freno definitivo a una avalancha judicial que desde 2018 amenazaba con desangrar las finanzas del gigante alemán, que pagó US$63.000 millones por Monsanto y su producto Roundup.
¿Por qué ganó Bayer?
El argumento central fue tajante: las regulaciones federales priman sobre las locales. La Agencia de Protección Ambiental de EE.UU. (EPA) siempre consideró que el vínculo entre glifosato y cáncer es improbable, por lo que no exige etiquetas de peligro. Al no haber obligación nacional, los tribunales estatales no pueden penalizar a la compañía por omitirla.
“Esta decisión es buena para los agricultores estadounidenses que ayudan a alimentar al mundo”, celebró Bill Anderson, CEO global de Bayer. El directivo destacó que el fallo otorga “claridad regulatoria” para que las empresas sigan innovando.
Un fondo de US$7.250 millones para cerrar reclamos
Si bien las acciones de Bayer respiran aliviadas, la estrategia legal no se detiene. La compañía mantendrá un fondo colectivo de US$7.250 millones para cerrar acuerdos económicos con los reclamos que aún flotan en el sistema judicial. El caso testigo fue el de John Durnell, un habitante de Missouri que desarrolló linfoma tras aplicar el herbicida durante más de 20 años en parques públicos.
Los analistas de mercado coinciden en que el precedente blinda no solo al glifosato, sino a otros fitosanitarios clave del agro moderno. Un respiro para los productores que dependen de esta tecnología.