La construcción en Corrientes se derrumba y ya es la segunda peor del país
El sector reclama desde hace meses por el pago de certificados y precios desactualizados, mientras el NEA se hunde como la región con peor desempeño del país. ¿Quién responde?
La industria de la construcción argentina atraviesa una contracción severa que cortó 15 meses consecutivos de variaciones interanuales positivas y encendió las alarmas en todo el territorio. En ese marco, el Nordeste quedó expuesto como una de las zonas más castigadas del mapa nacional.
Según el Informe de Coyuntura Nº 251, elaborado por la Cámara Argentina de la Construcción (Camarco) y el Ieric y difundido en septiembre de 2026, la nómina de trabajadores formales del sector cayó a 352.511 puestos en julio de 2026. Eso implicó un retroceso mensual del 1,1 por ciento y la pérdida de aproximadamente 4.000 empleos en apenas 30 días.
Corrientes, entre las más golpeadas
Con solo 3.892 trabajadores registrados en julio, Corrientes acumula una pérdida de puestos laborales del 26,4 por ciento en los primeros siete meses de 2026. Con esos números, se consolidó como la segunda provincia con mayor caída interanual del país, solo superada por Catamarca (-30,1 por ciento).
El desplome interanual de Corrientes fue del 28,6 por ciento. Formosa anotó una baja del 21 por ciento y Misiones retrocedió un 14,3 por ciento. Chaco fue la única jurisdicción del NEA con signo positivo: registró una suba del 2,6 por ciento.
A nivel regional, las seis regiones del país mostraron retrocesos mensuales en julio, pero el NEA quedó entre las más afectadas, con una reducción del empleo del 1,4 por ciento mensual.
Obras locales para tapar el hueco nacional
Ante la neutralización de los fondos federales, el Gobierno correntino y diversos municipios comenzaron a licitar y reactivar obras de vivienda, infraestructura básica, pavimentación urbana, cordón cuneta y desagües hidráulicos.
Desde la Delegación Corrientes de Camarco valoran ese esfuerzo provincial como una señal positiva que moviliza cuadrillas y proveedores, aunque advierten que la escala local resulta insuficiente para reemplazar la falta de obra pública nacional y la debilidad del crédito privado.
El sector privado remarca que la parálisis de la obra pública no golpea solo a las constructoras: interrumpe una extensa cadena productiva que incluye a la industria pesada (cemento, acero, ladrillos), fletes y logística, corralones mayoristas, servicios profesionales y Pymes del sector.
El reclamo del sector
En su mensaje institucional, la Delegación Corrientes de Camarco —conducida a nivel local por Gustavo Roselló— sostuvo que el equilibrio fiscal y la estabilización inflacionaria son premisas necesarias, pero deben complementarse con inversión en rutas, puentes, saneamiento, energía y soluciones habitacionales.
Para lograr una recuperación sostenida, la entidad exigió regularización en el pago de certificados, actualización periódica de precios, líneas de crédito para desarrollos y una coordinación articulada entre Nación, Provincia, municipios y el sector privado.
El panorama futuro tampoco muestra alivio inmediato: durante el primer semestre de 2026, la superficie autorizada para construir en el NEA cayó un 16,2 por ciento, el peor desempeño regional de toda la Argentina.