La confesión de Ferrero que puede cambiar el tenis: “Me gustaría entrenar a Sinner”
Juan Carlos Ferrero, exentrenador de Carlos Alcaraz, confesó que le gustaría entrenar a Jannik Sinner, actual número uno del tenis, y reveló detalles de su exigente método con Alcaraz.
Juan Carlos Ferrero, exentrenador de Carlos Alcaraz, sorprendió al mundo del tenis al admitir que le encantaría trabajar con Jannik Sinner, el actual número uno. En una entrevista con el medio italiano Corriere della Sera, el “Mosquito” reveló que ya está listo para un nuevo desafío.
“Hace unos meses habría dicho que no podía entrenar a Sinner. La ruptura con Carlos Alcaraz todavía estaba reciente y no estaba preparado. Ahora me siento más fuerte y digo ¿Por qué no? A Sinner le encanta trabajar duro y está dispuesto a hacer todo para ser número uno. Me gusta su actitud y sería maravilloso entrenarle“, declaró Ferrero.
¿Qué pasó entre Ferrero y Alcaraz?
El extenista fue coach de su compatriota durante siete años, hasta su ruptura en diciembre del año pasado. Ferrero entrenó al murciano desde que tenía 15 años, cuando recién daba sus primeros pasos en el circuito profesional.
Ferrero reconoció que gran parte de su última etapa con Alcaraz se centró en superar a Sinner: “Durante años entrené a Alcaraz con el objetivo de vencer a Sinner. Las mejoras se centraron en ganar a Sinner”.
El método Ferrero: disciplina y límites
El entrenador admitió que fue muy exigente con Alcaraz: “Le impuse un entrenamiento duro y disciplina desde el principio. Muchas veces le llevé al límite y le mantuve con los pies en la tierra. Yo trabajo así, hago así las cosas. Y eso dio sus frutos“.
Y continuó: “Conmigo Carlos no se hubiera comprado un yate de 9 millones de euros. Le dije muchas veces no. Pero era como de mi familia y así educo yo a mis hijos”.
¿Extraña a Alcaraz?
Para finalizar, Ferrero subrayó qué es lo que más extraña de su etapa como entrenador de Carlos Alcaraz: “Lo que más echo de menos de mi época con Alcaraz es su actitud en la pista. Era agresiva pero siempre con una sonrisa. Lo he visto crecer desde los 15 años y llegó a un nivel que no creía posible”.
Para cerrar, el exnúmero del mundo agregó: “No hablo mucho con él. Le escribí cuando ganó el Abierto de Australia y en Doha, y hablamos cuando se lesionó. Pero nada más. Los dos necesitábamos espacio para empezar otra vez“.

