La compra online que delató a la banda que intentó sacar 500 kilos de cocaína del país
¿Cómo pudo una compra en Mercado Libre desbaratar una operación de narcotráfico internacional? La historia detrás de los 500 kilos de cocaína que iban a salir del país.
Una simple transacción en Mercado Libre terminó siendo la perdición de una organización narcocriminal que planeaba enviar casi media tonelada de cocaína a Europa. La compra de 25 bolsos impermeables por parte de uno de los sospechosos fue la pista clave que destapó todo el operativo.
La jueza federal de Garantías de Bahía Blanca, María Gabriela Marrón, dictó la prisión preventiva por 180 días para los cinco detenidos, acusados de integrar una red dedicada al tráfico internacional de estupefacientes. La medida fue solicitada por los fiscales federales Diego Iglesias y Patricia Cisnero.
Los imputados son Sebastián Di Seri, Damián Leyria, Antonio Straccia, Jorge Ayala y Jorge Miño, quienes fueron arrestados entre el 8 y el 9 de agosto durante los procedimientos llevados a cabo por la Prefectura Naval Argentina en el río Paraná y en allanamientos posteriores.
El hallazgo que inició todo
La investigación comenzó en enero, cuando un grupo de guardavidas que entrenaba cerca del Camping Americano, en la Reserva Natural Pehuén Co-Monte Hermoso, encontró un bolso en la orilla. Dentro había 35 kilos de cocaína de alta pureza, superior al 70 por ciento.
Las características del bolso, especialmente su impermeabilidad, hicieron sospechar a los investigadores que la droga había sido trasladada en una embarcación menor para intentar introducirla en un buque de gran porte con destino internacional. Esta modalidad, explicó la fiscal Cisnero, se conoce como rip-off o “contaminación de carga”.
“Consiste en acercar una pequeña embarcación a un buque de mayor porte para infectarlo con la droga, con la probable colaboración de algún integrante de la tripulación”, detalló la fiscal, citando el uso de bolsos estancos para proteger la carga del agua.
La pista de Mercado Libre
Los investigadores rastrearon el origen de los bolsos y descubrieron que coincidían con un modelo vendido a través de Mercado Libre. El 18 de marzo de 2025, Di Seri había comprado 25 bolsos estancos de 80 litros, una operación que no pasó desapercibida.
Además, se detectaron otras adquisiciones vinculadas a la náutica: dispositivos de comunicación satelital, un motor eléctrico, una envasadora al vacío, un malacate, una balanza y elementos de seguridad naval. Todo esto, pese a que el sospechoso no tenía relación conocida con esa actividad.
El análisis de llamadas, movimientos y geolocalización permitió conectar a Di Seri con los demás imputados y reconstruir sus desplazamientos hacia la costa del río Paraná.
La maniobra en el río
En los últimos días, los investigadores notaron movimientos que indicaban que se estaba preparando una nueva operación. El 7 de agosto, vieron a tres hombres acoplando un tráiler con una embarcación semirrígida llamada “Gran Brack” a una camioneta Ford Ranger.
Al día siguiente, la Prefectura interceptó la embarcación en el kilómetro 351 del río Paraná, cerca de San Nicolás. A bordo estaban Leyria, Straccia, Ayala y Miño, junto con siete bolsos estancos que contenían unos 35 paquetes de cocaína cada uno. El peso total: 232 kilos.
Los allanamientos y el resto de la droga
Tras la interceptación, se realizaron cinco allanamientos. En un domicilio de Ramallo vinculado a Ayala, encontraron otros ocho bolsos con 267 kilos de cocaína. Así, el total secuestrado alcanzó los 499 kilos.
Los otros procedimientos se hicieron en una cabaña del complejo “Recreo de Cabañas Costa de Ramallo”, en una vivienda de la calle Buenos Aires de esa localidad, en la casa de Leyria en La Reja (Moreno) y en la de Straccia en Bernal Oeste. Allí se incautaron celulares, GPS, un visor nocturno, un motor eléctrico y otros elementos.
La Fiscalía estimó que la droga podría haber alcanzado un valor de 2,5 millones de dólares en el país, 16 millones si llegaba a Europa y hasta 45 millones en otro continente.
Además, se reveló que Leyria tenía una condena previa de 16 años por narcotráfico y había estado prófugo, mientras que Straccia registraba una condena por tenencia ilegal de arma de guerra.