La clausura de un geriátrico en Cabaña Leiva deja un interrogante: ¿qué pasará con los 11 adultos mayores?
La Municipalidad clausuró un geriátrico en Cabaña Leiva por falta de habilitación. Los 11 adultos mayores que viven ahí siguen en el lugar, pero ahora la Justicia y la Provincia deberán decidir si pueden quedarse o serán trasladados. La dueña ya está detenida por otro caso.
La Municipalidad de Santa Fe clausuró preventivamente un geriátrico en Diez de Andino al 5800, en barrio Cabaña Leiva, por funcionar sin habilitación. Pero la medida no implica un desalojo inmediato: los 11 adultos mayores que viven allí siguen en el lugar, mientras se define su situación.
El cierre fue dispuesto tras una inspección en la que se constató que la residencia continuaba operando sin los permisos correspondientes. Desde el Municipio aclararon que la clausura corresponde al control comercial y que, por sí sola, no interrumpe la atención que reciben los residentes.
Qué pasará con los 11 residentes
Los adultos mayores permanecerán provisoriamente en el establecimiento mientras los organismos provinciales y judiciales analizan cada caso. La situación fue comunicada al Ministerio de Salud de Santa Fe, la Dirección Provincial de Adultos Mayores, el Ministerio Público de la Acusación (MPA) y la dependencia policial correspondiente.
El análisis individual deberá determinar cuál es la alternativa más adecuada para garantizar la continuidad de los cuidados. Entre las opciones aparece la permanencia en el lugar mientras se resuelve su futuro o, eventualmente, el traslado a otra residencia que cumpla con las habilitaciones exigidas.
Mientras dure la clausura, el geriátrico no podrá incorporar nuevos residentes, celebrar contratos ni ofrecer el servicio. Así, la cantidad de personas alojadas no podrá aumentar.
Un establecimiento sin habilitación y con antecedentes
La residencia ya había sido inspeccionada después del allanamiento realizado el 30 de julio por la Policía de Investigaciones (PDI). Ese procedimiento se enmarcó en la causa por el hallazgo de un geriátrico clandestino en barrio Nuevo Horizonte, donde un incendio permitió detectar a siete adultos mayores en condiciones irregulares.
En aquella oportunidad se secuestró documentación de interés para la investigación. Luego, inspectores municipales labraron un acta e intimaron a regularizar la situación. Al vencer el plazo sin avances, se avanzó con la clausura preventiva.
La propietaria del establecimiento de Cabaña Leiva es la misma mujer involucrada en el caso de Nuevo Horizonte: María Laura Milia, imputada por abandono de persona y detenida con prisión preventiva.
Qué definirá ahora la Justicia
La clausura administrativa no resuelve el destino de los 11 residentes. Por eso, las actuaciones quedaron en manos de los organismos provinciales y judiciales, que deberán evaluar las condiciones de cada adulto mayor y determinar las medidas correspondientes.
El objetivo es que cualquier eventual traslado se realice sin afectar la atención y contemplando las necesidades particulares de cada persona. Mientras tanto, el geriátrico no puede seguir operando comercialmente.
El caso volvió a poner bajo la lupa el control y la habilitación de los geriátricos en la ciudad de Santa Fe. La definición sobre el futuro de esas 11 personas será uno de los próximos pasos.