La carta que la familia de Loan escribió para quebrar el silencio: «Tu sillita está vacía»
La familia de Loan rompió el silencio con una carta que le habla directo al nene desaparecido en Corrientes. «Tu sillita está vacía», escriben, y hay un detalle del texto que nadie esperaba leer.
La familia de Loan Danilo Peña, el nene de cinco años que desapareció después de un almuerzo en el paraje correntino El Algarrobal, publicó una carta abierta que estremece. El texto, titulado «Para nuestro Loan Danilo Peña», no pide pistas ni reclama a la Justicia: habla directamente al nene, como si pudiera escucharlos.
«Desde ese día en el campo, el tiempo se paró», arranca el escrito, que describe una casa que dejó de ser refugio. «Te fuiste con 5 añitos, con tu remera, con tus pasitos cortitos por el monte, y no volviste. Y desde entonces la casa ya no es casa. Tu sillita está vacía, tu platito sigue guardado, tu ropita doblada como la dejaste. Todo te espera».
«Tu mamá te llama en sueños»
El documento, difundido por el entorno más cercano al nene, se detiene en la rutina rota de padres y hermanos. «No hay un solo día, Loan, no hay una sola noche que no digamos tu nombre. Tu mamá te llama en sueños. Tu papá te busca en cada ruido del campo. Tus hermanos preguntan por vos. ¿Cómo se le explica a un corazón que un pedacito suyo no está?».
La familia también reconoce el eco que la búsqueda tuvo en todo el país. «Hiciste que un país entero te conozca y te quiera sin conocerte. Hiciste que gente que nunca te vio llore por vos, rece por vos, salga a buscarte. Porque vos, con solo 5 años, sos luz».
Un mensaje para el nene, esté donde esté
En uno de los tramos más íntimos, los familiares le hablan directo, sin certezas sobre su paradero. «Queremos que sepas, donde sea que estés, que no tenés la culpa de nada. Vos solo estabas jugando. Vos solo eras un nene feliz en el campo. Si tenés frío, te mandamos nuestro abrigo con el pensamiento. Si tenés miedo, te mandamos nuestros brazos. Si estás confundido, te mandamos nuestra voz: ‘Acá estamos, mi amor, acá estamos'».
El texto también marca una posición frente al paso del tiempo y a las instancias judiciales que siguen sin respuestas. «No vamos a parar, Loan. Hasta que la tierra misma nos diga dónde estás, no vamos a parar. No existe cansancio cuando se busca a un hijo. No existe imposible cuando se ama como te amamos».
El cierre es una despedida que no acepta serlo: «Te amamos antes de que nacieras, te amamos esos 5 años que nos regalaste, y te vamos a amar el resto de nuestra vida. Ese amor no se perdió con vos en el campo. Ese amor está más vivo que nunca. Volvé, mi chiquito. Aunque sea en un sueño, volvé un ratito para darnos fuerza. Tu lugar sigue acá. Intacto. Tuyo. Para siempre. Te ama y te espera con el alma rota pero de pie, Tu familia. La que no te olvida, la que te busca, la que te espera».