La carta de una familia a 24 años de la avalancha que mató a 9 chicos en Cerro Ventana
No es solo un recuerdo de la tragedia: hay una imagen que eligieron los seres queridos para pensar dónde están hoy esos jóvenes.
Este martes se cumplen 24 años de la avalancha en el Cerro Ventana que, el 1° de septiembre de 2002, mató a nueve estudiantes de la Universidad Nacional del Comahue. Tres de las víctimas eran de Roca: Fabricio Vaccari, Gimena López y Gimena Padín.
La tragedia ocurrió durante una salida de alumnos de primer año del Profesorado de Educación Física con orientación en actividades de montaña. A pocas horas del nuevo aniversario, la familia de uno de los fallecidos difundió una carta para homenajear a los jóvenes y reflexionar sobre las secuelas que dejó esa pérdida.
Una fecha que ya no es solo festejo
“El 1 de septiembre es una fecha muy cara para los roquenses”, arranca el texto. La familia recuerda que ese día la ciudad celebra un nuevo aniversario de su fundación, con homenajes, actividades culturales, artísticas y deportivas. Pero desde 2002, la fecha también quedó ligada al Cerro Ventana.
“También es una fecha que nos recuerda una tragedia que terminó con la vida de nueve jóvenes, tres de ellos hijos de nuestra ciudad: Gimena López, Gimena Padín y Fabricio Vaccari, hace ya 24 años”, escribieron. Y sumaron: “Morían en la montaña, lugar que admiraban y amaban. Nueve jóvenes que se estaban capacitando para hacer de su profesión un estilo de vida que apreciaban y querían: el montañismo”.
Un dolor que vuelve cada año
Además de los tres roquenses, en la avalancha murieron Mario Sebastián Tapia, Antonio Humberto Díaz, Adrián Marcelo Mercado, Roberto Arturo Montero, Martín Sebastián Lemos y Paolo Jesús Machello.
En la carta, la familia Vaccari se detuvo en las consecuencias que aquella tragedia dejó más allá del 1° de septiembre de 2002. “Esas muertes generaron un dolor que aún continúa (atenuado seguramente), pero que se reagudiza con cada nuevo aniversario”, expresaron. Y agregaron: “Ese dolor no solo duele per se, sino que trajo aparejadas pérdidas que afectaron las emociones, las conductas y el cuerpo”.
“Sensaciones de profunda tristeza, rabia, culpa, ansiedad, soledad, añoranzas y hasta, creo yo, la dejadez y el abandono personal y físico que lleva, en algunos casos, paulatinamente a la muerte”, continuaron.
“Quizás transformados en 9 cóndores”
Hacia el final, el mensaje recupera el vínculo de los estudiantes con la montaña y elige una imagen para recordarlos. “Nos gustaría pensar que las almas de los nueve chicos que adoraban la montaña aún perduran en ella, quizás transformados en 9 cóndores...”, escribió la familia Vaccari.
La carta cierra con otra frase sobre la memoria de quienes murieron aquel día: “Jamás nos olvidaremos de ellos; seguirán vivos en la memoria particular de cada uno de sus familiares y amigos; y en la memoria colectiva de muchos de los roquenses, en cada 1 de septiembre”.
Este martes habrá además un momento de encuentro en Roca. A las 19:30 se celebrará una misa en memoria de los jóvenes en la iglesia Cristo Resucitado, en Brasil e Italia.