La caravana de los trabajadores de Fate que llegó a La Plata y no se rinde: el pedido que le hacen a Kicillof
¿Qué pasó con los 250 trabajadores que no aceptaron el despido? La caravana que llegó a la Gobernación y el proyecto que podría salvar la fábrica.
Unos 250 trabajadores de la histórica fábrica de neumáticos Fate, cerrada el 18 de febrero, marcharon este jueves en caravana hasta La Plata para exigirle al gobernador Axel Kicillof una audiencia. Denuncian el vaciamiento de la empresa y piden la reapertura de la planta de San Fernando.
La protesta arrancó en la bajada de la Autopista, pasó por el Ministerio de Trabajo, la Legislatura provincial y rodeó Plaza Rocha, hasta concentrarse frente a la Gobernación. Los manifestantes, nucleados en el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA), sostienen que aún hay unos 250 empleados que no aceptaron la desvinculación y mantienen vivo el reclamo gremial y legal.
¿Qué piden los trabajadores de Fate?
Desde el SUTNA explicaron que tienen un proyecto presentado en la Legislatura que contempla la ocupación temporaria con intervención estatal para preservar la actividad industrial y los puestos de trabajo. "Buscamos que no se pierda la fuente laboral y que la fábrica siga funcionando", señalaron los gremialistas.
Además, los representantes sindicales remarcaron que el pedido de audiencia con Kicillof fue presentado hace cuatro meses y hasta ahora no obtuvieron respuesta oficial. Advierten que el desenlace de esta crisis podría sentar un precedente peligroso para toda la industria manufacturera del país.
El fallo judicial que complica a Fate
Semanas atrás, la Sala II de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo ratificó la vigencia del acuerdo firmado entre Fate y el SUTNA hasta el 30 de junio de 2026. Ese fallo obliga a la compañía a pagar los salarios adeudados y a continuar abonando los sueldos habituales mientras se resuelven las apelaciones de fondo sobre el cierre de la planta, según informó El Día.
La caravana de este jueves dejó en claro que los trabajadores no se rinden: exigen respuestas concretas y que el gobierno provincial se siente a dialogar para evitar el cierre definitivo de una fábrica emblemática.