La Capital quiere ser "destino inteligente": la traba que más les cuesta resolver
La Capital avanza hacia la certificación como Destino Turístico Inteligente, pero hay un punto que se resiste más que el resto: la accesibilidad. Qué se planteó en la reunión y por qué no alcanza con rampas.
La Municipalidad de la Capital sigue adelante con el objetivo de conseguir la certificación como Destino Turístico Inteligente (DTI). La Comisión Municipal volvió a reunirse para medir los avances y poner el foco en el punto que más cuesta: la accesibilidad turística.
Del encuentro participaron referentes de distintas áreas del municipio y hubo una exposición a cargo de Jimena Introncazo Irazabal, especialista en accesibilidad y discapacidad, escritora y autora de publicaciones académicas y literarias sobre inclusión. La coordinación estuvo en manos de Jorge Cejas, responsable del proyecto DTI.
Mirar más allá del cordón
Durante la jornada se discutieron los obstáculos que hay que sortear para lograr entornos turísticos inclusivos y se instaló una idea central: la accesibilidad no se agota en las barreras físicas.
Introncazo Irazabal subrayó que la perspectiva de la discapacidad debe estar presente en la planificación turística, en el diseño de los espacios públicos y en la prestación de servicios. La meta es que cualquier persona pueda disfrutar de las propuestas y ejercer sus derechos en igualdad de condiciones.
Para la especialista, no se trata solo de cumplir con lo que exigen las leyes nacionales e internacionales. También es una cuestión de derechos humanos y de igualdad de oportunidades.
“Con pequeños pasos se hacen grandes cambios”, afirmó al plantear la necesidad de medidas concretas para mejorar el acceso al turismo, al transporte y a los espacios públicos.
Además, valoró la iniciativa de la Comisión Municipal DTI y remarcó que el trabajo articulado, la planificación y la participación de la comunidad son claves para producir cambios que alcancen tanto a los visitantes como a los vecinos de la ciudad.
Capacitar para derribar barreras
Otro de los temas de la charla fue la formación de la gente que trabaja en turismo, tanto en el sector público como en el privado. Según la especialista, capacitar a agentes turísticos, equipos técnicos y a quienes toman decisiones es indispensable para avanzar hacia una ciudad más accesible.
En ese punto hizo foco en la accesibilidad actitudinal: la empatía, el buen trato y la cordialidad. También señaló la importancia de contar con herramientas y apoyos específicos para responder a las necesidades de las personas con discapacidad.
Algunas barreras se resuelven con acciones simples y un cambio de actitud; otras, en cambio, demandan planificación, recursos y dispositivos adecuados. Por eso insistió en sostener una estrategia de capacitación y mejora continua.
El municipio, área por área
De la reunión participaron Inés Galíndez, secretaria de Turismo y Desarrollo Económico; Javier Varela, secretario de Urbanismo e Infraestructura, junto a Rodolfo Acosta; y Gustavo Vega, administrador de Planificación Ambiental, acompañado por Milagros Herrera.
También dijeron presente Santiago Figueroa, director general de Comunicación y Contenidos; Valeria Venti, en representación de la Dirección de Planificación Estratégica y Gobierno Abierto; y Sol Roldán, administradora de Consejos Multisectoriales de la Secretaría de Gobierno y Coordinación, junto a Pedro Martínez. A ellos se sumaron integrantes del equipo técnico de la Secretaría de Turismo y Desarrollo Económico.
Sobre el cierre, los asistentes se dividieron en grupos de trabajo para abordar distintos aspectos de la accesibilidad, con ejes ligados a la infraestructura, la comunicación y la concientización.
La idea es que el trabajo coordinado entre dependencias impulse la certificación como Destino Turístico Inteligente, con la inclusión y la accesibilidad como piezas centrales de una propuesta turística sostenible y pensada desde las personas.