La calle que une dos barrios de La Plata y que los vecinos ya no aguantan sin asfalto
Hace años que los vecinos de la calle 52, entre 143 y 149, reclaman el asfalto y el municipio todavía no dio respuesta. Con las lluvias, el barro complica todo.
Vecinos de la zona oeste de La Plata volvieron a reclamar por el estado de la calle 52, entre las avenidas 143 y 149, un tramo que permanece sin pavimentar desde hace años y que consideran clave para la circulación diaria.
Según plantean, se trata de una arteria estratégica que conecta distintos sectores de Los Hornos y San Carlos. Por eso piden que el sector sea incluido en un plan de pavimentación.
Barro y deterioro: el problema que se repite cada vez que llueve
De acuerdo con los vecinos, las condiciones de circulación se vuelven especialmente complicadas durante los días de lluvia. El barro y el deterioro de la calzada dificultan el tránsito tanto de vehículos como de peatones.
La calle mantiene el estado de tierra desde hace años y, para quienes viven en la zona, eso ya no es solo una molestia: condiciona la vida cotidiana de todo el barrio.
Escuelas, clubes e instituciones: por qué la calle 52 es clave
El pedido cobra mayor relevancia por la cantidad de instituciones que funcionan en el área. En las inmediaciones hay escuelas, clubes y diferentes espacios comunitarios, por lo que la calle 52 es utilizada a diario por vecinos, estudiantes, familias y quienes concurren a esas instituciones.
Para los habitantes del barrio, el asfaltado permitiría generar una conexión más directa y segura entre Los Hornos y San Carlos, evitando que determinados recorridos deban realizarse por otras arterias.
Una zona que creció y una calle que quedó atrás
Los vecinos remarcan que la zona tuvo un importante crecimiento habitacional en los últimos años, pero la calle 52 sigue igual. Por eso sostienen que la obra no debe considerarse únicamente como una mejora para quienes viven sobre esas cuadras, sino como una intervención que podría beneficiar a una amplia región y fortalecer la conexión vial entre ambos barrios.
Mientras tanto, esperan que el pedido sea escuchado y que la calle 52 pueda dejar atrás el estado de tierra que mantiene desde hace años.