La buscaban por un kiosco de drogas y la encontraron en un barrio de San Luis
Una mujer de 56 años era buscada por la Justicia Federal por su presunta relación con un kiosco de drogas en el barrio San Luis XXVI. La encontraron en otro barrio de la capital puntana, pero lo que tenía encima terminó de complicarla.
Una mujer de 56 años con pedido de captura por narcotráfico fue detenida este jueves en la capital puntana. La Justicia Federal la vincula con un punto de venta de estupefacientes desbaratado días atrás en el barrio San Luis XXVI.
El operativo lo llevó adelante la Dirección General de Lucha Contra el Narcotráfico (DG-8), en el marco de la Misión Sarmiento. Tras tareas de investigación, los efectivos localizaron a la sospechosa en inmediaciones de la manzana B del barrio Lucas Rodríguez y procedieron a su aprehensión.
Sobre la mujer pesaba una orden de captura emitida en una causa que instruye la Unidad Fiscal Federal de San Luis por presunta infracción a la Ley 23.737 de Estupefacientes. En el procedimiento se secuestraron tres teléfonos celulares que quedaron incorporados al expediente y serán peritados.
El kiosco que desbarataron días atrás
La hipótesis de los investigadores ubica a la detenida como presunta integrante de una estructura que operaba un centro de comercialización y distribución de drogas en una vivienda de la manzana 4 del barrio San Luis XXVI.
Ese domicilio fue allanado el sábado 17 de octubre por personal de la DG-8. Allí se encontró cocaína suficiente para preparar unas 208 dosis, valuadas en aproximadamente $1.250.000. También se incautaron flores de marihuana, celulares, recortes de nylon que se habrían usado para fraccionar la droga y $141.990 en efectivo.
En aquel operativo quedaron detenidos dos hombres de 30 y 33 años. Dos días después, en una audiencia en el Juzgado Federal de San Luis, la Justicia dispuso el traslado de ambos al Servicio Penitenciario Provincial mientras la investigación sigue su curso.
Qué falta determinar
La captura de la mujer es una derivación de aquella pesquisa. Ahora los investigadores deberán establecer cuál habría sido su participación concreta dentro de la presunta organización y qué información pueden aportar los teléfonos secuestrados.
Por el momento, su vinculación con la estructura investigada integra la hipótesis de la Justicia Federal y deberá ser acreditada con el avance del expediente. Con esta detención, la causa por el punto de venta del barrio San Luis XXVI suma otra persona bajo análisis judicial y nuevas medidas para reconstruir cómo funcionaba la presunta red de comercialización de drogas en el sector sur de la capital puntana.