La bronca de Picco: Patronato dejó pasar una final y se hunde en la pelea
El Rojinegro tenía todo para despegarse y no pudo. La frase de Picco y el detalle que marcó el partido.
Patronato volvió a fallar cuando más necesitaba acertar. En una tarde donde tenía la posibilidad de dar un paso importante en su lucha por escapar de la zona comprometida, el Rojinegro perdió 1 a 0 ante Almagro en el Grella, por la 27ª fecha de la Primera Nacional, y volvió a quedar envuelto en una pelea donde cada punto cotiza en bolsa.
La derrota no solamente significó quedarse con las manos vacías ante un rival directo. También implicó desperdiciar una oportunidad que la propia fecha le había puesto delante. Patronato salió a jugar sabiendo el resultado de Chacarita y Nueva Chicago. Un triunfo le hubiese permitido tomar aire, despegarse de esos adversarios y, además, alcanzar al propio Almagro en la tabla. Pero no pudo.
Augusto Picco no ocultó su impotencia por el traspié del Rojinegro
“Bronca, más que nada porque era una final y no pudimos conseguir lo que queríamos”, reconoció Augusto Picco, en rueda de prensa. La palabra utilizada por el mediocampista resumió el sentimiento que quedó instalado en el vestuario rojinegro. Era una oportunidad. Era un partido de esos que no se pueden dejar escapar. Y Patronato lo dejó pasar.
El encuentro tampoco le ofreció demasiadas facilidades. Almagro llegó dispuesto a incomodar, a ensuciar el trámite y a llevar el partido al terreno de la fricción. Segunda pelota, juego directo y delanteros potentes fueron algunas de las armas que utilizó el visitante para evitar que Patronato pudiera imponer condiciones.
“Fue un partido duro. Ellos propusieron mucha fricción, mucha segunda pelota, teniendo delanteros potentes que iban a dos”, describió el mediocampista. Y ahí estuvo una de las claves del partido. La pelota iba y venía, el juego se cortaba, los duelos individuales ganaban protagonismo y el Rojinegro no encontraba la claridad necesaria para transformar sus intenciones en situaciones concretas.
Almagro necesitó una sola oportunidad para golpear. Patronato, en cambio, no pudo convertir las suyas. Y en un campeonato tan parejo como el de la Primera Nacional, esa diferencia suele ser suficiente para explicar una derrota.
“Nos llevaron una vez, nos convirtieron, no tuvimos situaciones, no las pudimos convertir y bueno, es fútbol”, resumió el volante.
Por momentos, la propuesta del equipo paranaense pareció desdibujarse frente al juego directo del rival. Cada rechazo de Almagro se transformaba rápidamente en una nueva disputa. La segunda pelota volvía al campo rojinegro y obligaba a retroceder o defender nuevamente.
Picco, sin embargo, no consideró que el equipo haya perdido el orden. “No creo que haya sido así. Ellos juegan mucha segunda pelota, entonces la pelota volvía muy rápido y obviamente en algún momento encuentran espacios”, explicó.
El problema estuvo en que Patronato no logró controlar ese escenario. Tampoco consiguió imponer el ritmo que necesitaba para transformar su localía en una ventaja. Y cuando tuvo una de las mejores posibilidades de la tarde, tampoco pudo aprovecharla.
El Rojinegro desperdició un penal con el partido todavía igualado. Una oportunidad inmejorable para ponerse arriba y cambiar la historia del encuentro. La jugada quedó, inevitablemente, entre las cuentas pendientes de una jornada que terminó en derrota.
Pero Picco eligió mirar el episodio desde otro lugar. “También Alan (Sosa) nos salvó unos minutos antes, así que fue de igual manera para los dos lados”, señaló, recordando una intervención decisiva del arquero rojinegro.
El volante también reconoció que Almagro hizo méritos para llevarse los tres puntos. “Es un equipo que propone a su manera, pero propone. Tiene jugadores muy aguerridos, tiene jóvenes, tiene jerarquía. Así que sí, obviamente que también el rival juega y lo hizo de buena manera”, sostuvo.
Los méritos de Almagro para conquistar los tres puntos
La realidad es que Patronato no pudo aprovechar el envión de sus últimas presentaciones y sufrió un golpe que llega en un momento delicado. En esta parte del campeonato ya no alcanza solamente con competir. Hay que sumar. Y, sobre todo, hay que hacerlo ante los rivales que comparten la misma pelea.
La derrota frente a Almagro vuelve a encender las alarmas y obliga al equipo de Marcelo Fuentes a buscar respuestas lejos de Paraná. El próximo desafío será el domingo, cuando visite a Deportivo Maipú en Mendoza desde las 16.
Será otra prueba exigente y, nuevamente, con puntos que pueden resultar determinantes. Patronato deberá recuperar fuera de casa lo que dejó escapar en el Grella. Para Picco, no hay demasiados secretos respecto de lo que deberá hacer el equipo.
“De visitante, de local, en todos los partidos tenemos que ir a hacer y proponer nuestro juego. Así que vamos a ir a Mendoza a hacer lo mejor posible”, afirmó.
La cuenta es sencilla y, a esta altura del campeonato, inevitable: los partidos pasan y las oportunidades se achican. Patronato sabía que ante Almagro tenía una posibilidad concreta de tomar distancia de sus perseguidores y acercarse a un rival directo. No pudo hacerlo.
“Obviamente que hubiera sido muy positivo sumar de tres y despegarnos un poquito más”, admitió Picco.
Ahora no queda demasiado tiempo para lamentarse. La bronca existe, la derrota pesa y la tabla no da tregua. Patronato tendrá que convertir rápidamente esa frustración en reacción. Mendoza aparece en el horizonte como la próxima oportunidad para cambiar la cara, recuperar terreno y demostrar que todavía tiene resto para salir de una pelea que cada vez se vuelve más incómoda.
Porque en esta parte del torneo ya no hay margen para regalar demasiado. Y Patronato acaba de dejar pasar una final.