La banda que gritó ‘Cobani, váyanse’ y desató una balacera: otro Muñoz preso por el crimen del federal en Villa Banana
¿Qué pasó la noche del 11 de junio en Villa Banana? La historia del grito ‘Cobani, váyanse’ y el nuevo detenido que nadie esperaba.
Un nuevo integrante del clan Muñoz terminó tras las rejas acusado de ser uno de los autores del homicidio del policía federal Rodolfo Manfredi, acribillado el 11 de junio en Villa Banana. Se trata de Jorge Gustavo “Morcilla” Muñoz, a quien el juez federal Carlos Vera Barros le dictó prisión preventiva por un año.
¿Quién es “Morcilla” Muñoz?
Jorge Muñoz es hermano de Luis Miguel Muñoz (42), ya detenido, y de Eduardo Muñoz, prófugo por quien se ofrece una recompensa de 20 millones de pesos. Los tres son hermanos de Marianela Muñoz, esposa del transero Dalmacio “Sapo” Saravia (58), preso por liderar el narcomenudeo en la zona. Según la pesquisa, los Muñoz heredaron el negocio del Sapo y siguen manejando la venta de cocaína y marihuana en el barrio.
La audiencia de formalización se realizó este lunes en los Tribunales Federales. Los fiscales Matías Scilabra y Diego Iglesias presentaron las pruebas que vinculan a “Morcilla” con el ataque a los tres agentes de la Policía Federal que integraban el Plan Bandera y vestían de civil para no ser reconocidos.
La noche del 11 de junio: gritos y disparos
Esa noche, cerca de la medianoche, en Gutenberg entre 27 de Febrero y Gálvez, la banda identificó a Manfredi, Emilio Villafañe (gravemente herido) y Ricardo Barrios. “Cobani, váyanse, ustedes no son de acá, toquen banda”, les gritaron. Al retirarse, Barrios advirtió: “El último recurso es el fierro”. El sobreviviente contó que “un petiso” abrió fuego y los tres policías respondieron al ataque.
Los fiscales sostienen que Jorge Muñoz estaba en el lugar junto a su hermano Luis y otras personas que dispararon. Barrios, al revisar fotos con agentes que conocían el barrio, reconoció a “Morcilla” como quien inició los tiros. Además, tres testigos reservados confirmaron que Eduardo y Morcilla estaban presentes, y que este último gritó la amenaza antes de los disparos.
Pruebas balísticas y drogas
En la escena se secuestraron vainas calibre 9 mm y .22, proyectiles deformados e impactos en paredes. Un cotejo vinculó una vaina con una pistola Bersa calibre .22 hallada al día siguiente en uno de los aguantaderos del clan. El juez imputó a Morcilla por asociación ilícita, homicidio calificado consumado y tentado, portación de armas y venta de drogas.
Sin embargo, la defensa, a cargo del penalista Carlos Varela, cuestionó la falta de pruebas directas: “La fiscalía no trajo ninguna evidencia concreta de que Muñoz haya participado en la muerte del policía y trata de sortear eso diciendo que debe responder por ser parte de una organización”.