La banda pampeana que animaba bingos escolares y terminó tocando en la FIT de Buenos Aires
Tocaban en los bingos de los colegios con unos parlantitos y hoy representan a La Pampa en la FIT de Buenos Aires. La Buskda pasó de la EPET a compartir escenario con Los Caligaris, y ahora tiene fecha para telonear a Euge Quevedo.
Lo que arrancó como una juntada de amigos en el garage del abuelo de Nicolás Urquiza hoy es un proyecto que cruza las fronteras de La Pampa. La Buskda lleva tres años de camino, se armó al ritmo de la cumbia y encontró en la Feria Internacional de Turismo (FIT) de Buenos Aires uno de los mojones más fuertes de su historia.
“Arrancó algo muy de amigos, a ver a dónde llegábamos”, recordó Nico en diálogo con La Pampa va, por Radio Noticias. Esa aventura entre conocidos hoy suma ocho integrantes y presentaciones por toda la provincia, además de escenarios cada vez más grandes.
De la EPET a los bingos escolares
El origen tiene un lugar concreto: la Escuela Provincial de Educación Técnica (EPET). Nicolás y algunos compañeros de colegio decidieron armar una banda. Aunque la orientación del colegio era técnica, la música se volvió el punto de encuentro. Al principio solo tres sabían tocar instrumentos; el resto aprendió sobre la marcha.
“Los primeros pasos fueron en bingos escolares. Llegábamos con equipos pequeños para animar las jornadas y hacer bailar al público entre rondas. Íbamos por todos los colegios, llevábamos unos parlantitos, hacíamos ruido y alegrábamos la estancia de los bingos”, contó Nico. En esas rondas empezaron a medir la respuesta de la gente y a construir una identidad musical atada a la cumbia.
El nombre también cuenta esa búsqueda. Urquiza quería llamar al grupo “La Encontrada”, porque reunir a los amigos y formar una banda era algo que venía intentando hacía tiempo. Como ese nombre ya existía, eligió La Buskda para identificar al proyecto que por fin había logrado poner en marcha.
“La propuesta musical se nutre principalmente de la cumbia de los años 90 y 2000, con la influencia de grupos como La Nueva Luna, aunque también incorporamos algunas canciones más actuales. La intención es sostener un repertorio que invite a bailar y que mantenga la energía que nos caracterizó desde las primeras actuaciones”, sostienen.
El salto de los bingos al Festival de Calles
Después de los colegios llegaron las convocatorias grandes, como el Festival de Calles de Santa Rosa, donde compartieron jornada con Los Caligaris frente a un público multitudinario. Para Urquiza fue un salto difícil de anticipar. “No estaba asustado, lo siguiente”, reconoció sobre esa presentación. “El cambio fue enorme, pasar de tocar en encuentros escolares a subirnos a uno de los escenarios más convocantes de la ciudad. Es como que caés después de que te bajás, entre abrazos, las fotos. Recién ahí tomás dimensión de lo que acababan de vivir”, señaló.
Algo parecido vivieron con el viaje a Buenos Aires para la Feria Internacional de Turismo, donde actuaron en el espacio de la Patagonia representando a La Pampa. “Es una posibilidad increíble, un sueño”, resumió Urquiza al repasar el camino desde aquel garage hasta la feria. Martín García también lo sintió como un orgullo: “estar en ese lugar y hacerlo en nombre de la provincia tuvo un valor especial para el grupo”.
La banda agradeció el respaldo institucional que hizo posible la participación. “Queremos agradecer enormemente al Gobierno de La Pampa y a todo el equipo de la Secretaría de Turismo. Que el Estado confíe en los artistas jóvenes e independientes para representar a la provincia en semejante vidriera internacional es un respaldo gigante. Nos dieron una mano enorme para visibilizar nuestra música y demostrar el nivel cultural que tenemos los pampeanos. Es un empujón que nos llena de energía para todo lo que viene”, expresaron.
Ocho cabezas, una cooperativa
Hoy La Buskda la integran Nicolás Urquiza, Martín García, Gonzalo Rubio, Marlen Monzón, Tiago Inmoberdoff, Anita Schall, Felipe Irusta y Franco Balbuena. Aunque Urquiza fue uno de los principales impulsores, insiste en que el crecimiento es una construcción compartida. “Yo siempre digo que es más como una cooperativa que una banda, porque todos tiramos para el mismo lado”, explicó.
Las decisiones sobre el espectáculo, las canciones y la dinámica de cada show se discuten entre los ocho. Cada uno aporta ideas y participa de una experiencia que también pide convivencia, organización y capacidad de ponerse de acuerdo.
El desafío no es menor: todos estudian y tienen que coordinar horarios, obligaciones y ensayos para llegar a cada presentación. La banda intenta abrirse camino sin que el crecimiento signifique abandonar sus proyectos personales ni los estudios de cada uno de sus jóvenes integrantes. “Los ocho estudiamos y son ocho tiempos diferentes, ocho vidas diferentes, que hay que coordinar para llegar al fin de semana y dar lo mejor”, resumió Gonzalo Rubio. Esa organización forma parte de una rutina que mezcla el aprendizaje musical con el compromiso de sostener un proyecto cada vez más exigente.
Lo que viene: un cierre solidario y una telonería soñada
Con nuevas fechas en el horizonte y presentaciones en distintas localidades pampeanas, La Buskda busca seguir ampliando su recorrido. En noviembre volverán a ser los encargados de cerrar el espectáculo a beneficio de la Cooperadora del Hospital Molas-Favaloro, “La Pampa va, en el Español”, tal como ocurrió el año pasado.
Entre los próximos compromisos, los integrantes resaltaron que el 8 de enero, en el predio Horacio del Campo, serán teloneros de Euge Quevedo y LBC.
El futuro también abre la chance de avanzar en la composición y grabar un álbum propio, uno de sus grandes sueños. El grupo ya tuvo una primera experiencia de estudio con un enganchado que empezó a circular en plataformas como Spotify. La idea es combinar canciones propias con esos temas que el público ya conoce y baila en sus presentaciones.
Por ahora prefieren ir paso a paso, respondiendo a las oportunidades que aparecen y preparando cada nuevo desafío. Hace tres años ninguno imaginaba que terminaría tocando en la FIT de Buenos Aires. Hoy, después de los bingos escolares, los escenarios multitudinarios y la experiencia de representar a La Pampa, La Buskda busca seguir creciendo sin perder lo que le dio origen: la amistad, las ganas de hacer música y el deseo de poner a bailar a la gente.