La bacteria que encontró una médica en las viandas del comedor de la UNaF y por qué los chicos terminaron internados
Una pediatra que vive frente a la UNaF describió los cuadros que vio en su propia familia y apuntó a una bacteria específica. Qué encontró Bromatología en la inspección y qué falta confirmar.
Una denuncia por presunta intoxicación alimentaria puso en alerta a la comunidad universitaria de Formosa y a los vecinos del barrio lindante al predio de la Universidad Nacional de Formosa (UNaF). El detonante habría sido una serie de cuadros gastrointestinales graves en personas que consumieron menús del comedor universitario, según trascendió.
Entre los afectados se contarían menores de edad que necesitaron internación y estudiantes jóvenes, de acuerdo con la versión que circula en el vecindario y que aún aguarda confirmación oficial.
El testimonio de una pediatra del barrio
Una médica pediatra que vive cerca del establecimiento habló sobre lo que vio en su propia familia. “Mis sobrinitos más chiquitos fueron los que la peor la pasaron. Mi nena grande estuvo internada tres días y mis cuñados en el sanatorio Formosa”, contó, según los dichos que se difundieron.
La profesional aclaró que ella no tuvo complicaciones porque no ingirió carne. Y apuntó al posible origen del brote: la bacteria Escherichia coli, asociada a enfermedades severas como el síndrome urémico hemolítico.
“Me impresiona el inóculo tan alto, no fue una contaminación accidental, está contaminado ahí. Mis pacientes con síndrome urémico hemolítico presentan esa misma bacteria, que en nenes chiquitos y adultos mayores es recontra peligrosa”, habría señalado.
La médica también advirtió sobre el riesgo para estudiantes que viven solos y podrían no saber cómo reaccionar: “Tienen que recibir tratamiento y acudir al hospital, porque no van a mejorar solos”.
Las viandas que se venden al público
La polémica no se limita al servicio interno de la universidad. Los vecinos señalaron que la oferta de viandas comercializadas por fuera del ámbito académico es amplia, y que fue en grupos de mensajería barriales donde empezaron a cruzarse datos sobre la cantidad de personas afectadas.
Las críticas también apuntan a la gestión del local. Según los testimonios recogidos, la presunta falta de controles sanitarios y de preparación técnica de los encargados habría empeorado la situación operativa del comedor. Se menciona a los responsables del servicio, vinculados al rector Parmetler y a su entorno.
La respuesta de la empresa
Frente a la difusión de los reclamos y las posibles intervenciones de los organismos competentes, la administración de la firma gastronómica emitió un comunicado en sus canales digitales. Allí expresó su preocupación por los episodios y aseguró que mantiene abiertos los canales de atención para los afectados.
“Informamos que Bromatología ya realizó una inspección en nuestras instalaciones sin detectar irregularidades. Seguimos atendiendo los reclamos recibidos y trabajando con responsabilidad para esclarecer lo ocurrido”, habrían sostenido desde la empresa.
Pese a esa postura, las familias afectadas ratificaron sus denuncias sanitarias y esperan los resultados de los análisis microbiológicos de las muestras tomadas.