La autopista que une dos océanos cambió su cara: qué tramos quedaron como nuevos
Casi $1.000 millones en obras y una rehabilitación que duplicó el espesor de las losas. ¿Por qué tuvieron que romper y reconstruir la traza después de más de dos décadas?
La Autopista de las Serranías Puntanas, que une el océano Atlántico con el Pacífico y atraviesa San Luis, sumó nuevos tramos de hormigón tras una inversión de casi $1.000 millones. El gobernador Claudio Poggi dejó inauguradas las obras en el puesto de peaje de Justo Daract.
Los trabajos incluyeron la reconstrucción con hormigonado de dos sectores: uno que va desde Justo Daract hasta el límite con Córdoba y otro que une la capital provincial con la localidad de Fraga. En total, se rehabilitaron 105 losas en el primer tramo y 170 en el segundo, a las que se les duplicó el espesor para extender su vida útil.
Ariel Páez, director del Ente Control de Rutas, explicó que estas obras se suman a otras ya ejecutadas sobre la traza bioceánica: “Más de 609 losas reconstruidas que suman una inversión de más de 2.100 millones de pesos. Forma parte de un plan de obra pública vial en el que estamos trabajando fuertemente”.
Qué viene en la autopista
El funcionario adelantó que este viernes se abrirán los sobres de una licitación para reparar otras 373 losas entre Villa Mercedes y Fraga. Además, ya se trabaja en los cuatro puentes de ingreso al hospital “Ramón Carrillo”.
“Estamos previendo para el año que viene un pliego de reconstrucción de casi 1.300 losas más, con un presupuesto oficial de casi 4.000 millones de pesos”, agregó Páez, y destacó que las obras se financian con la recaudación del peaje.
Los trabajos demandaron 120 días de ejecución y forman parte del plan de infraestructura vial que lleva adelante el ministerio de Hacienda y Obras Públicas junto al Ente. La autopista, construida en 2001, presentaba daños por el paso del tiempo, el tránsito de cargas y el deterioro de juntas y banquinas.
En su discurso, Poggi remarcó que en más de dos décadas no se había hecho una intervención de esta magnitud: “La vida útil de una autopista es de unos 25 años. Al no hacerse una conservación durante esos años, llega un momento en el que hay que reemplazar las losas: no es echarle un poco de pavimento arriba, es romper, sacarlas y reconstruir la traza”.
El gobernador también valoró el manejo de los fondos: “Estos son recursos que surgen del Ente, de la recaudación del peaje. El Estado provincial no hace aportes extraordinarios. Así se mantienen las banquinas, la señalización, la iluminación y se repone lo más oneroso: las losas de hormigón”.