La asistencia alimentaria se cuadruplicó en Río Grande: ya son 400 las familias que piden ayuda por mes
La crisis social en Río Grande se agrava: Cáritas pasó de asistir a 120 familias a 400 por mes. ¿Qué está pasando con el empleo y la economía local?
La crisis social sigue golpeando fuerte en Río Grande. La asistencia alimentaria de Cáritas se multiplicó por cuatro en el último año, pasando de unas 120 a 400 familias por mes, según el sacerdote Iván Bressan.
¿Qué hay detrás del aumento?
El responsable de las parroquias Sagrada Familia y Virgen del Carmen explicó que el crecimiento de la demanda responde a la pérdida de empleo y a la caída del poder adquisitivo. Ya no solo piden ayuda los sectores históricamente vulnerables, sino también familias que hasta hace poco tenían trabajo estable.
“Mucha gente de los que conocemos trabajaban en fábrica y han quedado sin trabajo. Hay gente que tiene trabajo pero no llega ni para los servicios ni para la comida”, afirmó Bressan, dando cuenta de una realidad cada vez más compleja.
La colecta nacional y el impacto local
El dato surge tras la reciente colecta anual de Cáritas, que a nivel nacional superó los 4.600 millones de pesos. Pero en la ciudad fueguina, el panorama es preocupante: “El año pasado más o menos el promedio de las familias que pedían eran unas 100 o 120 familias por mes y el mes pasado asistimos con alimentos a 400 familias. Se ha multiplicado por cuatro, lamentablemente, por cuatro literalmente”, sostuvo.
La demanda no solo crece en cantidad, sino también en complejidad, lo que obliga a las organizaciones a redoblar esfuerzos para sostener la ayuda mensual.
La solidaridad como sostén
A pesar del escenario adverso, Bressan destacó el compromiso de la comunidad, que permite mantener la tarea de Cáritas. “La gente humilde es muy generosa. Nunca nos ha faltado para poder dar una ayudita. Cada mes vaciamos todo y al mes siguiente tenemos para seguir ayudando”, expresó.
Finalmente, el sacerdote evitó posicionamientos políticos, pero remarcó la necesidad de poner el foco en los sectores más afectados. “Tenemos que empezar siempre desde abajo y pensar en el mientras tanto hasta que haya una recuperación. No podemos crecer sacrificando a los pobres”, concluyó.