La agroindustria aceleró la liquidación de divisas en mayo: 7% más que en abril
La agroindustria liquidó US$2677 millones en mayo, un 7% más que en abril, impulsada por la cosecha gruesa. El acumulado anual cae 12% interanual.
La agroindustria dio una señal de recuperación durante mayo, al ingresar un total de US$2677 millones, un 7% más que en abril último, en plena cosecha gruesa.
Así lo informó la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC), que concentran casi la mitad de las ventas externas totales del país.
La aceleración en el ritmo de comercialización coincide con el período de mayor actividad de la cosecha gruesa, momento en que el flujo de granos hacia las terminales portuarias alcanza su pico estacional.
Mejora mensual pero alerta
Sin embargo, la mirada de largo plazo expone desafíos pendientes. Al analizar los primeros cinco meses del año, el acumulado total asciende a US$10.343 millones, lo que representa una contracción del 12% respecto al mismo período de 2025.
Esta retracción interanual responde a una combinación de factores internacionales y locales, entre los que se destacan la volatilidad en las cotizaciones globales de las materias primas y los esquemas logísticos internos.
El complejo oleaginoso y cerealero mantiene un rol determinante en la estructura productiva, representando de manera directa el 48% de las exportaciones argentinas.
Más allá de las pizarras de Chicago, la competitividad de las terminales portuarias nacionales enfrenta su propia carrera contra los costos internos y los desafíos de infraestructura. La agilidad en el Gran Rosario y los puertos del sur bonaerense resulta clave para no encarecer los fletes, especialmente frente a competidores regionales como Brasil.
Por este motivo, el ritmo de la liquidación final dependerá de la confianza que encuentre el productor para desprenderse de la cosecha, en un contexto donde el grano funciona como el principal resguardo de valor frente a la incertidumbre cambiaria. Lograr un esquema de incentivos que estimule la comercialización interna sin descuidar los márgenes de rentabilidad del sector será el verdadero nudo a desatar para el Palacio de Hacienda.
