La agresión viralizada en Palermo puso en alerta a las trabajadoras trans de Catamarca: temen que el clima de hostigamiento que ya viven en sus recorridos nocturnos escale, y desde ATTTA local apuntaron a un origen concreto.
El ataque de una patota contra trabajadoras sexuales trans en los bosques de Palermo, en la Ciudad de Buenos Aires, tuvo eco inmediato en Catamarca. La Asociación de Travestis, Transexuales y Transgéneros de Argentina (ATTTA), filial local, condenó la agresión y la relacionó con los discursos de odio que, según su lectura, se difunden desde la propia Presidencia de la Nación.
El episodio, registrado en videos que circularon por redes sociales, quedó en manos de la fiscalía porteña especializada en discriminación, que avanza con medidas de prueba. Las imágenes generaron repercusión institucional y social en la provincia.
“Estos son los resultados”
Yoko Ortiz, referente de la comunidad trans en Catamarca, habló del impacto que provocaron los registros audiovisuales en el sector y de la exposición que enfrentan a diario. “Esto que venimos hablando no es de ahora, sino de hace un tiempo atrás. Es lo que viene generando este odio, esta bronca y este rencor hacia la población trans, y estos son los resultados”, sostuvo.
Ortiz lamentó además que “toda la población trans está expuesta a que nos pueda llegar a pasar esto”. Y advirtió que muchos episodios similares nunca alcanzan trascendencia mediática ni judicial.
Qué pasa en Catamarca
Consultada por la realidad provincial, la referente marcó diferencias con lo ocurrido en la capital del país. Las trabajadoras sexuales locales suelen lidiar con hostigamientos o violencias menores durante sus recorridos nocturnos, pero en el territorio no se registraron hechos de la magnitud ni con la organización violenta que mostró el ataque de Palermo.
Frente a ese panorama, describió cómo se manejan en la rutina: buscan “estar alerta, prevenir que llegue a suceder alguno de estos casos, estar acompañadas y saber a quién acudir, confiando en la justicia para realizar las denuncias pertinentes”.
El perfil de los agresores y el pedido de concientización
Sobre los responsables del ataque en Buenos Aires, quienes habrían sido identificados en su mayoría como menores de edad o jóvenes vinculados a encuentros de ciclismo, desde el sector remarcaron la necesidad de una mayor concientización social.
“Hay que seguir concientizando, informando y conteniendo, hablar de estos temas en la escuela y con la familia basados en los derechos humanos, para hacerle saber que somos personas, que no somos enemigas y que no tienen que generar odio hacia la población”, cerró Ortiz.