Kicillof y Máximo pactaron una tregua, pero el Presupuesto 2027 los vuelve a poner cara a cara
Política · Buenos Aires

Kicillof y Máximo pactaron una tregua, pero el Presupuesto 2027 los vuelve a poner cara a cara

Kicillof y Máximo Kirchner sellaron una tregua para no romper el PJ. Pero el Presupuesto 2027 trae un pedido que casi duplica el anterior y que vuelve a tensar la interna: de qué se trata y por qué incomoda.

La cumbre que Axel Kicillof y Máximo Kirchner animaron en la previa de una reunión del PJ bonaerense sirvió para bajar la tensión que otra vez se había reconfigurado alrededor de la definición de la candidatura presidencial. Fue un gesto para evitar un nuevo resquebrajamiento del principal partido de la oposición, en medio de un Gobierno nacional que atraviesa una de sus etapas más complejas y a la espera del arribo del Papa León XIV.

La tregua es incómoda y precaria, pero primó la idea de ponerle un paréntesis a la disputa por el liderazgo entre Cristina Kirchner y el Gobernador bonaerense. El peronismo muestra síntomas ostensibles de fragmentación y esa foto de unidad no alcanza a taparlos.

La profecía de Cristina y las cuatro listas

A la ex presidenta se le atribuye desde hace algunos meses estar observando un escenario electoral para el año que viene que poco tiene que ver con esa concordia pasajera. Cristina estaría imaginando una contienda entre cuatro listas fuertes: dos que representen a la centroderecha y otras dos al peronismo.

Ese diagnóstico es previo a que se precipitara el marcado distanciamiento entre Javier Milei y Patricia Bullrich, que algunos presumen —o alientan— podría terminar en una confrontación en las urnas. La otra cuestión remite al propio PJ: ¿estaría pensando Cristina en enfrentar a Kicillof con un armado político diferente y, obviamente, otro candidato? ¿Seguirá en pie esa evaluación en medio del proceso de deterioro que sufre la administración libertaria? Son preguntas que la tregua pactada por el Gobernador y Máximo Kirchner se niega a responder.

Reelecciones: la promesa que no se mueve

En el medio asoman otros asuntos domésticos. La pelea por las reelecciones indefinidas de los intendentes bonaerenses se inscribe en una puja mayor. Kicillof prometió a sus alcaldes que la reforma para que puedan volver a presentarse saldría de la Legislatura, pero no ha logrado moverla y el tiempo se agota: en el peronismo dicen que debería votarse antes de fin de año.

Algunos alcaldes empiezan a perder la paciencia. El ensenadense Mario Secco apuntó su verborragia contra Sergio Massa, que se opone a cambiar la ley de la que fue coautor junto a la ex gobernadora María Eugenia Vidal. “¿Quién sos, Dios?”, le disparó al tigrense.

Massa, el principal desafiante de Kicillof en la pelea por la candidatura presidencial, vio en ese ataque una oportunidad. El Frente Renovador lanzó un duro comunicado para respaldar su negativa a la reforma, amparándose en la transparencia que supone la alternancia en el ejercicio de la función pública.

El tigrense acaso esté observando otra cuestión del escenario político: que las opciones de centro que amenazan con establecer una cabecera de playa en el tablero presidencial se vienen desinflando. Distintos sondeos de opinión marcan que hay una franja nada desdeñable del electorado que se inclinaría por esa alternativa no polarizada. Más allá de que sostuvo su postura sobre las reelecciones, ¿podría leerse en ese pasar a la ofensiva una señal a parte de ese segmento social?

El tándem que bloquea y el socio que se desprende

En ese escenario complejo sigue apareciendo el entendimiento entre La Cámpora y el ex candidato presidencial. Es un tándem que trabaja para bloquear a Kicillof. Máximo Kirchner se ocupa de sostener la poco probable candidatura presidencial de su madre mientras lidia con el desprendimiento de un antiguo socio: Martín Insaurralde.

El ex intendente de Lomas de Zamora mantiene, desde las sombras, una fuerte influencia sobre varios alcaldes independizados de la tutela camporista, aunque sin romper definitivamente con esa organización. Negocian por las suyas y se reúnen con Kicillof, a quien no terminan de abrazar. Buscan un destino bajo el sol y pelean por contar con un lugar en la fórmula bonaerense y espacios en las listas en medio del vértigo del peronismo.

El Presupuesto 2027 y las Letras de Tesorería

Kicillof, mientras tanto, presentó el proyecto de Presupuesto para 2027, el último de su administración bonaerense. Incluye un aspecto llamativo: prácticamente duplica el pedido de autorización para emitir Letras de Tesorería, un instrumento central para hacerse de fondos y sostener el pago de salarios, entre otros gastos ineludibles. Un insumo indispensable para un gobernante-candidato.

Sobre el Presupuesto empiezan a escucharse especulaciones diversas, también vinculadas a la interna peronista. “Hay que aprobárselo rápido para no permitir que Axel se victimice”, sostienen algunos dirigentes que no quieren al Gobernador. Pero la historia reciente indica que Kicillof debió ceder y transpirar para conseguir que una Legislatura tradicionalmente hostil a sus deseos le vote esa herramienta.

Siguiente nota Política · Buenos Aires

Dos senadores quieren vaciar las playas de motos y cuatriciclos: el motivo que encendió la polémica

Seguí leyendo

Elegí tu provincia

Para ver tu edición local