Los Consensos Económicos que impulsa Kerchner ya tienen hoja de ruta, pero el propio legislador advirtió que si el plan no se convierte en decisiones concretas, el impacto no llega. Qué herramientas quiere poner en juego la provincia.
El presidente provisional del Senado de Mendoza, Martín Kerchner, presentó los Consensos Económicos para la Mendoza del Futuro en la Bolsa de Comercio, un encuentro que reunió a economistas, intendentes, legisladores y cámaras empresariales y que se transmitió por Café 617.
Allí el legislador trazó el alcance de la iniciativa y dejó en claro que la provincia no piensa quedarse de brazos cruzados esperando que la economía nacional le marque el rumbo.
«Nos condiciona, pero no nos determina»
Kerchner fue directo al plantear el margen de acción local: «La macroeconomía nacional nos condiciona, pero no nos determina». Con esa frase defendió que Mendoza tiene capacidad de decisión estratégica y herramientas propias para mover su matriz productiva.
Entre los instrumentos que mencionó aparecen la eficiencia del gasto público, el sistema tributario, las regulaciones, la promoción de inversiones, el fomento de las exportaciones y la formación de recursos humanos.
Cómo se construye el consenso
Para el titular del Senado provincial, la clave está en alinear al sector público y al privado detrás de objetivos comunes. «El consenso no es que todos opinemos igual, sino que todos trabajemos hacia el mismo lugar», sostuvo.
En ese marco apuntó a aprovechar las oportunidades de la energía, la minería, la agroindustria, el turismo y los servicios basados en el conocimiento, sin descuidar la reconversión y modernización de los sectores tradicionales.
También puso la innovación como sello de la provincia: «Mendoza tiene que plantearse como un GPS en la Argentina; los mendocinos somos innovadores».
El llamado de atención
Pero Kerchner no se quedó solo en la foto del encuentro. Advirtió que el plan necesita ejecutividad: «Está muy bueno este encuentro, pero si esto no pasa a la acción, a decisiones concretas y a potenciar las herramientas existentes, el impacto no va a venir».
«La primera dosis del tratamiento»
Consultado sobre el futuro del proyecto después del dictamen y las exposiciones técnicas, el legislador aclaró que la presentación no marca el cierre del proceso, sino el arranque de una discusión de largo plazo en la agenda pública.
«Esta es la primera dosis del tratamiento», graficó, y destacó el trabajo coordinado con el Ministerio de Producción provincial y la amplia convocatoria institucional.
De acá en adelante, el objetivo será sostener esa dinámica de diálogo con rigurosidad técnica para que los consensos se traduzcan en políticas de Estado que perduren en el tiempo.