Juró en el Superior Tribunal y ya definió cuál será su primera pelea como juez de Cámara
Carlos Alberto Albarracín juró como nuevo juez de la Cámara en lo Criminal de Río Gallegos y, en sus primeras palabras, apuntó contra la agenda que más lo preocupa: los juicios que llevan años esperando. Qué dijo sobre el trámite que lo llevó al cargo.
El juez Carlos Alberto Albarracín prestó juramento de ley y se convirtió en el nuevo integrante de la Cámara en lo Criminal de la Primera Circunscripción Judicial, con asiento en Río Gallegos. El acto se realizó en el Salón de Usos Múltiples del Tribunal Superior de Justicia y estuvo encabezado por el presidente del cuerpo, Gabriel Contreras Agüero, acompañado por los vocales José Antonio González Nora, Sergio Acevedo y Juan Lucía de la Vega.
Con su incorporación, el tribunal completó su integración junto a los jueces Alejandra Vila y Jorge Yance. De la ceremonia participaron autoridades de los tres poderes del Estado y representantes de las fuerzas de seguridad.
El desafío que se puso como prioridad
En diálogo con TiempoSur, Albarracín ratificó su compromiso con el servicio de justicia y sostuvo que su llegada al cargo representa un anhelo cumplido tras el proceso institucional de selección.
"Es un gran compromiso que uno asume, un desafío. La jura implica ratificar el compromiso con el servicio de justicia, garantizando el acceso a la justicia y tratando de obtener resultados para que la sociedad pueda ver que nuestro poder judicial funciona correctamente", afirmó el magistrado.
El nuevo camarista adelantó que su gestión se concentrará en agilizar la agenda de juicios pendientes en una circunscripción que abarca varias localidades, sin descuidar el funcionamiento de la Secretaría de Ejecución de Sentencias.
La defensa del trámite legislativo
Consultado por el proceso que lo llevó al cargo, Albarracín defendió la validez constitucional de la aprobación de su pliego por parte de la Cámara de Diputados, a partir de una propuesta del Poder Ejecutivo. Según indicó, el trámite cumplió con todos los mecanismos legales y la terna elaborada por el Consejo de la Magistratura mantenía tres años de vigencia.
Por último, el flamante integrante del tribunal remarcó que las asunciones resultan ágiles una vez superadas las etapas legislativas y ejecutivas. Albarracín cerró asegurando que trabajará junto al equipo del tribunal para dar respuestas concretas y mejorar la prestación del servicio de justicia en la provincia.