Junior Vivas, otra vez tras las rejas: lo que encontraron en los allanamientos que lo volvieron a complicar
Ocho años de condena, una detención en 2017 con cocaína y autos de alta gama, y ahora una nueva causa. Así se movía Junior Vivas, el hombre al que la Justicia federal volvió a mandar a prisión.
La Justicia federal volvió a poner tras las rejas a Arnaldo Andrés Vivas, el hombre al que los investigadores señalan como jefe de una organización narcocriminal en Rosario. El juez de garantías Eduardo Rodríguez Da Cruz dispuso la prisión preventiva por 180 días para él y para el resto de los integrantes de la banda, en el marco de una causa que investiga el almacenamiento, la distribución y la comercialización de estupefacientes en la ciudad y la región.
La medida se tomó durante la audiencia de formalización de la investigación penal, con la intervención del fiscal Franco Benetti, de la Oficina de Narcocriminalidad del Área de Investigación y Litigio de Casos Complejos de la Unidad Fiscal Rosario.
Qué le atribuye la Fiscalía a Junior
Benetti le adjudicó a Vivas el rol de organizador y financiador de las actividades ilícitas, además de imputarle encubrimiento agravado. Para el resto de los sospechosos, el fiscal pidió distintas calificaciones según el grado de participación que les atribuye en el negocio del narcotráfico.
La imputación principal para el grueso de los acusados es tráfico de estupefacientes agravado por la intervención de tres o más personas organizadas, en las modalidades de almacenamiento, distribución, comercio y tenencia de drogas con fines de comercialización. Los nombres que figuran en la causa son Gisela Y., Walter Esteban F., Kevin Alejandro V., Sahira Nicole T., Kevin V., Isaías A., Rubén S. y César P. Matías Santos B., en tanto, fue acusado por el mismo delito pero como partícipe secundario.
Armas y una vivienda en Funes
La acusación no se limita al tráfico de drogas. A Gisela Y. y a Walter Esteban F. les atribuyeron la tenencia ilegítima de armas de guerra de uso civil condicional, en concurso real con encubrimiento, por el material secuestrado en su domicilio.
A esos dos imputados y a Kevin V. también les imputaron la tenencia ilegítima de un arma de uso civil que apareció en una vivienda de Funes a la que, según la Fiscalía, los tres tenían acceso.
Dos excepciones a la cárcel
La prisión preventiva rige para todos los imputados por 180 días, aunque dos de ellos la cumplirán bajo modalidades alternativas. Sahira Nicole T. tendrá arresto domiciliario porque es madre de tres niños, uno de ellos en período de lactancia.
Matías Santos B. también permanecerá en su casa, pero deberá pagar una caución de cinco millones de pesos. El juez formalizó las imputaciones de acuerdo con la calificación legal y con las evidencias que presentó la Fiscalía, y fijó el plazo de 180 días para asegurar el avance del proceso mientras la investigación sigue en curso.
Un nombre conocido en el narcomenudeo rosarino
Vivas tiene 39 años y no es un desconocido para las investigaciones por narcotráfico en Rosario. En noviembre de 2020 fue condenado a ocho años de prisión en una causa vinculada con la organización de Ramón “Rengo” Insaurralde y su familia, que se dedicaba a la venta de drogas en el sudoeste de la ciudad.
Antes, en junio de 2017, había sido detenido en un operativo en el que se secuestraron cocaína, dinero y vehículos de alta gama. Durante años, los investigadores lo ubicaron como una figura con influencia en el narcomenudeo de zonas como Villa Banana y Vía Honda, además de otros puntos de Rosario y la región.
En la estructura ligada a Insaurralde, la droga se compraba al por mayor en la provincia de Buenos Aires y después se trasladaba a Rosario para abastecer los puntos de venta, con distintas modalidades de distribución.
Los allanamientos que reabrieron el caso
La nueva investigación que lleva adelante el fiscal federal Franco Benetti tuvo su correlato el 3 de noviembre, con una serie de allanamientos de la Policía de Seguridad Aeroportuaria en Rosario, Funes, Granadero Baigorria, Ibarlucea, Casilda y la provincia de Buenos Aires.
La pesquisa no se agota en el presunto tráfico de drogas: también apunta a posibles maniobras de lavado de activos, un delito que suele acompañar a las estructuras narcocriminales y que podría complicar aún más la situación de los imputados.