Jujuy ya tiene un órgano que puede sancionar jueces: quiénes lo integran y cómo controlará los nombramientos
El reparto de cargos por militancia o amistad quedó archivado: ahora los postulantes rinden exámenes públicos y cualquier vecino puede impugnar una terna. Pero lo que más pesa es otra facultad que hasta hoy no existía.
En el Salón Vélez Sarsfield se concretó un paso que cambia las reglas del juego en la Justicia provincial. Los 34 profesionales y representantes que integran el flamante Consejo de la Magistratura de Jujuy juraron formalmente sus cargos, con el doctor Mariano Miranda al frente del cuerpo.
El nuevo organismo deja atrás el anterior esquema de evaluadores y pasa a funcionar como un órgano permanente, con autonomía presupuestaria propia y una misión central: blindar el proceso de selección de jueces y fiscales en todo el territorio jujeño.
Qué cambia para los vecinos
La diferencia más visible es que se cierra la puerta a los nombramientos por militancia o por amistad con el poder de turno. Los postulantes deberán rendir exámenes públicos y abiertos.
Además, la ciudadanía tendrá participación directa. Cuando se defina la terna de candidatos para un juzgado, la nómina se publicará para que cualquier vecino u organización pueda presentar objeciones o impugnaciones dentro de un plazo de diez días hábiles si considera que el aspirante no reúne las condiciones.
El Consejo suma otra atribución fuerte: podrá investigar las denuncias por mal desempeño y sancionar a los magistrados que no cumplan con su deber.
El antecedente que abrió el camino
La transformación no surgió de la nada. Se enmarca en un proceso que arrancó a fines de 2015, cuando Gerardo Morales asumió la gobernación y eliminó el envío discrecional de pliegos a la Legislatura con la creación del Tribunal Evaluador.
Ese sistema previo permitió que más del 70% de los jueces y fiscales que hoy trabajan en la provincia accedieran a su lugar mediante concursos de antecedentes y oposición.
La Convención Constituyente de 2023 elevó el mecanismo a rango constitucional, con el objetivo de que ningún gobierno futuro pueda eliminarlo con un simple decreto.
Los primeros pasos
En sus primeras semanas de trabajo, el nuevo organismo se dedicará a ordenar los expedientes disciplinarios que quedaron pendientes y a redactar su reglamento interno.