Jujeños al volante: ¿qué dicen ellos mismos sobre cómo manejamos?
¿Pensaban que los jujeños manejan bien? Las opiniones de la calle revelan una realidad que pocos quieren admitir. Conocé los testimonios que nadie te contó.
Cada 10 de junio se conmemora el Día Nacional de la Seguridad Vial, una fecha que recuerda el cambio histórico de 1945, cuando Argentina pasó de manejar por la izquierda a hacerlo por la derecha. Pero más allá del dato, la jornada invita a preguntarnos: ¿cómo manejamos realmente los jujeños? Los propios protagonistas dieron su veredicto.
Un hombre consultado aseguró que “no veo que se estén respetando las señales. Veo que cada vez hay más imprudencia en las esquinas, en todos los sectores, sobre todo donde hay muchos vehículos”, y aclaró que “los semáforos se respetan en la parte céntrica sí, pero en los barrios no”.
Otro entrevistado fue más tajante: “En Jujuy se maneja mal. Por la falta de seguridad que tienen algunos. Y responsabilidad también. Te vas a otra provincia, a otro país, nada que ver”. Incluso reconoció su propia imprudencia: “Recién acabo de pasar, imprudencia mía, pero no para ningún auto. Vos te vas a otro país, para, espera el peatón”.
“Capital del idiota al volante”
Un joven señaló que “muchos coinciden que es la capital del idiota al volante. Pero eso es como se percibe, depende de quien lo mire”, aunque matizó que “en Jujuy se maneja bastante bien, son bastante respetuosos, depende el sector”.
Sin embargo, otra voz fue contundente: “Somos un desastre. Nosotros todos los días vemos que no te ponen el guiño, se meten en doble fila, los jujeños son un desastre. No respetamos las leyes de tránsito”. Y una mujer agregó: “Las motos son un desastre, pasan por donde quieren, parece que las leyes no se hicieron para ellos“.
Consejos para mejorar la seguridad vial
Más allá de las opiniones, los especialistas insisten en hábitos clave. Mantener una distancia prudente con el vehículo de adelante —al menos tres segundos— permite reaccionar ante frenadas inesperadas. Respetar los límites de velocidad reduce el tiempo de reacción y la gravedad de los siniestros.
Evitar distracciones como el celular, comer o manipular la radio es fundamental. El consumo de alcohol o drogas es incompatible con la conducción; si se va a beber, hay que designar un conductor o usar transporte alternativo. El mantenimiento del vehículo —frenos, neumáticos, luces— previene fallas mecánicas.
El cinturón de seguridad es obligatorio para todos los ocupantes, incluso en trayectos cortos. Y ante condiciones climáticas adversas (lluvia, niebla, nieve), se recomienda bajar la velocidad, aumentar la distancia de seguridad y usar las luces adecuadas.