Juicio a un ginecólogo de Jáchal: pedirán 12 años por abuso sexual
El médico llega al banquillo después de una investigación que duró un año. Pero lo que se juega en este debate va más allá de su suerte: hay un dato que podría cambiar la historia de la causa.
Este lunes comienza en San Juan el juicio contra el ginecólogo Miguel Maza, exdirector del Hospital San Roque de Jáchal, acusado de abuso sexual con acceso carnal contra una paciente. El debate oral y público se extenderá hasta el viernes 4 de septiembre, cuando se conocerá el veredicto.
La Fiscalía estará representada por el fiscal Gastón Salvio, quien solicitará una pena de 12 años de prisión y la inhabilitación perpetua para ejercer la medicina.
El proceso tendrá una característica inédita para la Segunda Circunscripción Judicial: será el primer juicio oral y público ante un tribunal colegiado integrado por tres magistrados. El tribunal estará presidido por Diego Sainz, acompañado por Mónica Lucero y Roberto Montilla.
La intervención de un tribunal colegiado responde a que la pena solicitada supera los diez años de prisión. Durante la semana se prevé la producción de la prueba, la declaración de los protagonistas y los alegatos de las partes.
La investigación se inició a partir de la denuncia de una paciente que acusó a Maza por dos hechos de abuso sexual. La investigación penal preparatoria duró aproximadamente un año hasta que el expediente fue elevado a juicio.
Otros expedientes
Maza también tuvo otros dos expedientes relacionados con denuncias por presuntas agresiones físicas o conductas indebidas durante consultas médicas. Uno se inició en 2012, luego de que una adolescente de 14 años denunciara una supuesta agresión; el otro corresponde a 2020, por presuntos tocamientos indebidos. Ambos fueron archivados y no forman parte de este juicio.
Además, existe otro expediente en etapa preliminar por un hecho que, según la denuncia, habría ocurrido en 2013, cuando la mujer estaba embarazada.
El debate se centrará exclusivamente en los hechos denunciados por la paciente cuya causa llegó a juicio. La Fiscalía buscará una condena de 12 años de prisión y la inhabilitación perpetua, mientras que el tribunal analizará las pruebas y los argumentos antes de definir el veredicto.