Jugaban en el río Gallegos: dos hermanos se perdieron en la corriente y la búsqueda no se detiene
Eran cuatro chicos jugando en el agua del río Gallegos. La corriente se los llevó a todos y solo dos lograron salir: los otros dos hermanos, de 10 y 12 años, se perdieron de vista. Qué encontró el operativo en el sector y por qué el rescate se volvió tan difícil.
Dos hermanos de 10 y 12 años permanecen desaparecidos tras ser arrastrados por la corriente del río Gallegos, en la zona de la toma de Palermo Aike, a la altura de la ruta nacional 40. El operativo para encontrarlos se reanudó a las 5 de la mañana y continúa sin pausa.
El alerta entró al sistema de emergencias 911 alrededor de las 16. Los chicos estaban jugando en el agua junto a otros dos adolescentes de 14 y 15 años cuando la corriente empezó a llevárselos a todos.
Según el relato de uno de los jóvenes, los dos mayores consiguieron salir, pero los hermanos más pequeños se perdieron de vista en el río.
Un despliegue de gran escala
En el rastrillaje intervienen efectivos de distintas dependencias policiales, bomberos, personal de Protección Civil, el grupo especial de rescates y salvamentos GES y 20 buzos tácticos que trabajan bajo el agua. A ellos se suman drones y, en la zona ribereña, cuatriciclos y caballos.
El móvil de LU12 y La Opinión Austral informó desde el lugar que las autoridades provinciales dispusieron asistencia psicológica para los padres de los niños: dos profesionales y un trabajador social del Ministerio de Salud y Ambiente los acompañan.
El adolescente de 15 años, en tanto, fue trasladado al Hospital Regional de Río Gallegos, donde permanece en observación y recibe contención.
Por qué el rescate es tan difícil
El Ministerio de Seguridad advirtió sobre la peligrosidad del sector. En el río hay pozones que superan los 7 metros de profundidad, corrientes intensas por el deshielo y acumulaciones de ramas y raíces bajo la superficie que complican las tareas de rescate.
Las autoridades y los equipos especializados siguen trabajando de manera articulada en la zona, a la espera de novedades sobre el paradero de los menores.