Jugaba al fútbol un sábado cualquiera: dos sicarios entraron a la cancha y lo fusilaron
Juan Francisco Solórzano Foppa jugaba al fútbol como cada fin de semana. Dos desconocidos entraron al campo y abrieron fuego: no fue el único que quedó en el lugar. Horas después, la policía detuvo a dos hermanos que huían en moto con una mochila de repartidor.
El exfiscal anticorrupción guatemalteco Juan Francisco Solórzano Foppa fue asesinado a tiros mientras disputaba un partido de fútbol en el complejo deportivo Campo Marte, en la zona cinco de la Ciudad de Guatemala. Los atacantes irrumpieron en el campo de juego y dispararon contra los presentes: además de Foppa, otra persona murió y cinco quedaron heridas.
El abogado tenía 43 años y acostumbraba pasar los fines de semana en ese predio. Este sábado estaba jugando cuando dos desconocidos ingresaron al campo y abrieron fuego. Foppa falleció en el acto por los disparos.
Dos hermanos detenidos y una mochila con un arma
Pasadas las primeras horas de la tarde, la Policía Nacional Civil de Guatemala informó la captura de los presuntos responsables. Se trata, según precisaron, de "dos hermanos presuntos sicarios".
De acuerdo con el reporte oficial, agentes de la Comisaría 13 detuvieron a Rigoberto Choc Toz, de 30 años, y a Daniel Zaqueo Choc Toz, de 18, en el bulevar San Isidro, zona 16, cuando escapaban en una moto. Ambos son oriundos de Senahú, Alta Verapaz.
En el operativo se incautó una mochila de repartidor que contenía una carabina, un cargador y municiones calibre 9 milímetros. Las autoridades fueron cautas: "Serán las investigaciones correspondientes las que determinen su posible participación", señalaron.
El repudio del presidente Arévalo
El presidente Bernardo Arévalo se pronunció en la red social X y condenó el crimen. "Repudio enérgicamente el cobarde asesinato del exfiscal Juan Francisco Solórzano Foppa. Sus autores, materiales e intelectuales, deben pagar las consecuencias con todo el peso de la ley: todas las instituciones públicas deben cooperar para que este crimen se castigue", escribió.
El mandatario contó que instruyó a las instituciones del Ejecutivo para actuar de inmediato, coordinarse con las autoridades competentes y poner todas sus capacidades al servicio del esclarecimiento del caso. "Quienes creen que el terror puede intimidar al pueblo de Guatemala y al gobierno que dirijo, se equivocan. En honor a Foppa, en honor a nuestra patria, en honor a la justicia", subrayó.
Una carrera marcada por la lucha contra la corrupción
Foppa se había destacado en la función pública como jefe de la Dirección de Investigaciones Criminalísticas del Ministerio Público y luego al frente de la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT) entre 2016 y 2018. Desde ese cargo llevó a prisión y obligó a pagar impuestos a decenas de empresarios poderosos del país.
También fue un crítico persistente del expresidente Alejandro Giammattei y de la exfiscal general Consuelo Porras, a quien grupos de derechos humanos y el propio gobierno señalaron como operadora del llamado "pacto de corruptos", una supuesta red criminal que involucra a políticos, empresarios y al crimen organizado.
Como abogado defendió durante una etapa del proceso al periodista José Rubén Zamora, hoy con arresto domiciliario, aunque debió apartarse del caso después de que Porras lo acusara de obstaculizar la causa y de destruir u ocultar información.
Sus denuncias también tocaron el accionar de las pandillas. Cuestionó en público los vínculos de la exprimera dama Sandra Torres, líder de la Unión Nacional de la Esperanza (UNE), y de su familia con cabecillas de la Barrio 18, en particular con Aldo Ocho, alias "El Lobo", recluido en una cárcel de máxima seguridad.
Un año atrás había alertado sobre la fuga de una veintena de miembros de esa pandilla desde un penal de máxima seguridad, un episodio que desató una crisis y derivó en el recambio de la cúpula de seguridad del gobierno.
El juez sancionado y una hipótesis incómoda
Foppa denunció además al juez Fredy Orellana, sancionado por Estados Unidos y la Unión Europea por socavar la democracia guatemalteca, por intentar enjuiciarlo después de que él mismo lo había denunciado por presuntamente falsificar un contrato.
En uno de sus últimos mensajes en redes sociales había planteado la hipótesis de una "incursión de mercenarios de la CIA, apoyada por el ejército de Guatemala" en relación con los enfrentamientos entre supuestos narcotraficantes que dejaron ocho muertos en septiembre en el este del país.
Con información de AP, AFP y Reuters.