Jornada solidaria en Barrio Nuevo: la demanda de un merendero se duplicó en un año
La convocatoria superó todas las previsiones y dejó al descubierto una realidad que crece en silencio: hay un dato que preocupa a las organizadoras y que explica por qué cada vez se acerca más gente.
Más de 250 chicos participaron el domingo de una jornada solidaria en Barrio Nuevo, organizada por el merendero Corazón Solidario. La convocatoria superó las expectativas: había 250 anotados, pero la concurrencia fue mucho mayor. La celebración incluyó juegos, comida, música, helados y juguetes, y se extendió desde las 15 hasta pasadas las 19 horas.
Florencia, referente del merendero y una de las organizadoras, dialogó con ANR y destacó la respuesta de la comunidad: "Hoy superamos la cantidad de gente que teníamos prevista. Nosotros teníamos anotados 250 chicos, pero estuvimos repartiendo panchos y haciendo filas y se fue a muchísimo más".
Durante la tarde se prepararon varias tandas de panchos, además de pochoclos, chocolatada, golosinas, gaseosas, jugos y facturas. También estaba prevista la entrega de helados y juguetes: desde la organización esperaban distribuir alrededor de 450 regalos. La preparación de la jornada demandó varias semanas de trabajo.
La demanda creció al doble
Más allá de la celebración, Florencia se refirió a la situación cotidiana del merendero y aseguró que la demanda se duplicó en comparación con el año pasado: "Yo te puedo decir que es el doble, porque el año pasado entregaba comida para 80 familias, un total de 175 personas, y hoy tengo que hacer para 250", explicó.
Desde Corazón Solidario señalaron que durante agosto trabajaron para reunir los recursos necesarios y evitar que algún niño quedara sin participar. La convocatoria siguió creciendo durante el propio evento: después de difundir un video en redes sociales, vecinos y vecinas acercaron nuevas donaciones de juguetes.
El trabajo de todo el año
El espacio no se limita a las celebraciones especiales: durante todo el año realizan apoyo escolar, talleres de costura, espacios de escucha para los chicos y entrega de comida, viandas y meriendas. El trabajo es llevado adelante por cinco mujeres, todas madres y con trabajos independientes: además de Florencia, forman parte Adriana, Ruth, Zaira y Brenda.
"Venimos preparando todo el mes de agosto", contó Adriana durante la jornada, que se extendió más allá del horario previsto por la cantidad de familias que se acercaron. Para algunas integrantes fue su primera experiencia en una celebración del merendero, pero destacaron el trabajo diario y el acompañamiento de los vecinos.
La tarde cerró con la entrega de juguetes, incluidos los donados por personas que decidieron apadrinar a niños y niñas. La jornada volvió a poner en primer plano el trabajo cotidiano de Corazón Solidario en la comunidad de Barrio Nuevo.