Jorgito Díaz, el influencer tucumano que ya juntó 43 millones para comprar casas a sus vecinos
Jorgito Díaz, un joven tucumano de 24 años, transformó el dolor por la pérdida de su padre en una fundación que ya recaudó más de 43 millones de pesos. Con ese dinero ha comprado y escriturado casas para vecinos en situación de vulnerabilidad.
Con solo 24 años, Jorgito Díaz transformó el dolor por la muerte de su padre en una misión solidaria que recorre las calles de Tucumán. Desde su fundación, este joven tucumano ya movilizó más de 43 millones de pesos para entregar viviendas y herramientas de trabajo a quienes más lo necesitan. Su historia, que comenzó con una cámara vieja y una bicicleta, hoy inspira a una comunidad entera a través de las redes sociales, demostrando que la ayuda concreta es posible cuando se canaliza con transparencia y compromiso.
El legado de un padre fotógrafo
La figura de su padre, un fotógrafo independiente que falleció a causa del COVID-19 durante la pandemia, es el motor detrás de cada acción de Jorgito. “Mi papá trabajaba de manera independiente; le costaba muchísimo. Veíamos que se sacrificaba mucho y, en honor a él, hacemos esto. Le gustaba ayudar y lo acompañábamos en las calles”, relató el joven en una entrevista con TN. Esa experiencia de recorrer la ciudad junto a su padre forjó su sensibilidad y su conexión con la realidad social.
En 2023, decidió pasar a la acción. Sin recursos materiales pero con una determinación inquebrantable, comenzó a grabar entrevistas a personas en situación de calle utilizando la vieja cámara de su papá, ya que ni siquiera tenía un celular. “Arranqué de cero, de bien abajo. Yo salía a grabar con la cámara de mi papá, porque no tenía ni celular para grabar. No tenía ninguna herramienta para hacer videos. Salía a buscar donaciones con una motito o una bicicleta”, recordó sobre esos inicios humildes.
De las donaciones a la escritura de una casa
Lo que empezó como la entrega de ropa y alimentos rápidamente escaló hacia proyectos de mayor impacto. Jorgito y su equipo, que hoy incluye a 10 personas, han entregado más de 10 motos, hornos industriales, heladeras y motocarros para que las familias puedan generar sus propios ingresos. Sin embargo, el hito más significativo ha sido cumplir el sueño de la casa propia.
El caso de Maia marcó un punto de inflexión. “Le pregunté cuál era su sueño y me dijo que era tener un lugar donde vivir. Le pedí que confiara en mí e hice una campaña. Para comprar esta casa juntamos 18 millones de pesos. Es una casa escriturada a nombre de ella”, explicó Jorgito con satisfacción. No se detuvo ahí, ya que también recaudó fondos adicionales para equipar el negocio que la joven montó en su nuevo hogar.
Hasta la fecha, su fundación ha entregado dos viviendas. La segunda requirió una campaña aún más grande, reuniendo 25 millones de pesos. En total, las iniciativas inmobiliarias del “influencer solidario” han movilizado más de 43 millones de pesos, dinero recaudado íntegramente a través de rifas y colectas masivas entre sus seguidores.
Una vida dedicada a la calle y al estudio
Pese a la exposición que genera su labor, Jorgito mantiene una vida sencilla. Vive con su mamá y sus hermanos, estudia Comunicación Social y asegura que su verdadera escuela está en el asfalto. “Me crié en la calle hablando con la gente”, afirma, destacando que cada día aprende algo nuevo de las personas que conoce. Aunque admite que a veces se encuentra con historias falsas, elige enfocarse en el impacto positivo y en la satisfacción que le produce su trabajo.
Respecto al mote de “influencer”, lo acepta con orgullo: “Me parece un mote lindo. Damos un ejemplo y que los chicos vean esto en las redes y quieran formar parte es algo que me da mucha satisfacción”. Su objetivo a futuro es claro: quiere extender su ayuda más allá de los límites de Tucumán. “Me gustaría seguir estudiando, seguir aprendiendo y poder ayudar en otras provincias del norte. Quiero continuar entregando herramientas de trabajo para que la gente pueda salir adelante por su cuenta”, manifestó.
Sin vínculos con la política y disfrutando de lo que hace, Jorgito Díaz ha convertido su historia personal en un canal de esperanza para decenas de familias tucumanas, demostrando que la solidaridad, cuando se organiza, puede construir un futuro más digno.