Israel vota con un récord que no se daba desde 1973 y Netanyahu ya habla de "robar las elecciones"

3,29 millones de israelíes ya votaron antes de las 14 y el número marca un récord que no se veía desde 1973. En paralelo, Netanyahu salió a hablar de "robar las elecciones": qué pasó con los tres detenidos que mencionó.

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Israel vota con un récord que no se daba desde 1973 y Netanyahu ya habla de "robar las elecciones"
Israel vota con un récord que no se daba desde 1973 y Netanyahu ya habla de "robar las elecciones"

JERUSALÉN.– La jornada electoral israelí arrancó con una cifra que no se veía desde hace más de medio siglo y, a las pocas horas, el primer ministro Benjamin Netanyahu ya había instalado la sospecha sobre el proceso. Los primeros comicios desde el ataque de Hamas del 7 de octubre de 2023 se celebran este martes con una polarización extrema y un nivel de concurrencia que sorprendió a los propios organizadores.

El mandatario denunció que "tres altos funcionarios" de un partido de mayoría árabe "están tratando de robar las elecciones". Según su versión, los tres fueron apresados en el sur del país con sobres repletos de dinero.

Qué dicen las autoridades sobre las detenciones

La versión oficial del episodio es más acotada. Las autoridades electorales señalaron que los arrestos ocurrieron cerca de los domicilios de los implicados y que los detenidos "aún no habían llegado a los centros de votación". Calificaron el caso como "aislado" y bajo investigación, mientras que la policía lo describió como un intento de soborno electoral.

En su primera aparición pública del día, Netanyahu compartió en X una nota sobre el suceso y convocó a sus seguidores: "Votantes de derechas, queridos votantes del Likud, ante los intentos de socavar la integridad de las elecciones, debemos salir a votar en masa". Sus críticos sostienen que el primer ministro podría estar buscando sembrar dudas sobre la transparencia del proceso, algo que su oficina desmiente.

Una participación histórica

La Comisión Electoral Central informó que a las 14 horas 3,29 millones de israelíes ya habían depositado su boleta, es decir el 44,9% de los votantes inscritos. Se trata de la tasa más alta desde 1973, cuando se comenzó a recopilar ese dato.

Más de 7 millones de personas están habilitadas para sufragar. Las urnas cierran a las 22 hora local. Las principales cadenas de televisión difundirán proyecciones apenas termine la votación, aunque los resultados oficiales podrían demorar días.

El interés es tal que decenas de miles de expatriados regresaron al país solo para votar. "Siento que este es el momento decisivo. Es ahora o nunca; de lo contrario, el país realmente ya no sobrevivirá", dijo Eilana Zisblit, de 55 años, que volvió por primera vez a Israel tras casi 30 años en Canadá. "El país va en una dirección muy, muy mala. Tanto para los judíos y los árabes que viven aquí, como para los judíos que viven en el extranjero", agregó, tras votar por el bloque de Eisenkot.

Zipporah Bennett, jubilada de 85 años, se inclinó por Netanyahu "porque tiene la experiencia de conducir al país por momentos difíciles".

Un duelo cabeza a cabeza

Los últimos sondeos ubican a la coalición de derecha, extrema derecha y ultraortodoxos de Netanyahu prácticamente empatada con el bloque opositor que encabeza el centrista Gadi Eisenkot, exjefe del Estado Mayor. Ninguno de los dos sectores parece en condiciones de alcanzar los 61 escaños necesarios en la Knesset, de 120 bancas.

Ese escenario anticipa semanas o meses de negociaciones e incluso una eventual nueva votación. Si ninguno logra formar gobierno, Netanyahu podría continuar como primer ministro en funciones hasta nuevos comicios.

Los partidos de mayoría árabe, que representan alrededor del 20% de la población, podrían tener la llave. Mansour Abbas, jefe del partido islamista Ra'am, afirmó al votar: "Nuestro voto cambiará el gobierno", y dijo esperar una participación superior al 70% en esas comunidades. Tras sufragar, Netanyahu aseguró que esas formaciones reciben un apoyo "verdaderamente masivo".

El ministro de Seguridad Nacional, el ultraderechista Itamar Ben-Gvir, advirtió que, si la coalición oficialista pierde, "será el gobierno de Mansour Abbas". Eisenkot descartó aliarse con esas formaciones, aunque algunos analistas prevén que podrían respaldar un gobierno en minoría para forzar la salida de Netanyahu.

Dos campañas, dos apuestas

Netanyahu, de 77 años y con 19 como primer ministro, centró su campaña en la seguridad, en los golpes asestados a Hamas y Hezbollah y en su estrecha relación con el presidente estadounidense Donald Trump. Prometió "terminar el trabajo" en Irán. Está sometido a un juicio por corrupción.

Eisenkot, de 66 años y exjefe del Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa de Israel, apostó por un tono más sobrio, centrado en superar la polarización política y reconstruir la cohesión social tras los ataques del 7 de octubre de 2023. Su consigna principal fue "volver a unir a todos los israelíes".

Su bloque reúne a distintas figuras de la oposición, entre ellas los exprimeros ministros Naftali Bennett y Yair Lapid, el dirigente nacionalista Avigdor Liberman y el exgeneral Yair Golan.

Entre sus propuestas figuran la creación de una comisión de investigación estatal independiente para esclarecer las fallas políticas, militares y de inteligencia que permitieron el ataque de Hamas, una iniciativa a la que el gobierno de Netanyahu se resistió. En materia de seguridad, plantea desmantelar la capacidad militar y la estructura de gobierno del grupo islamista en la Franja de Gaza en un plazo de 18 meses. Tras votar, Eisenkot advirtió que la jornada podría ser el "día más crítico desde la fundación del Estado de Israel".

Un cuchillo, boletas dañadas y un minuto de silencio

En Tel Aviv, la policía detuvo a un hombre armado con un cuchillo que se acercó de forma amenazante al líder de izquierda Yair Golan. "La incitación y la violencia no nos intimidarán", dijo Golan, que cargó contra la "máquina de veneno" del primer ministro.

El partido Yashar, de Eisenkot, presentó una queja urgente por nueve incidentes en los que faltaban boletas, estaban dañadas o habían sido volteadas en las cabinas, y habló de un posible intento de sabotaje "sistemático y deliberado". Sin embargo, el director general interino del comité electoral, Dean Livne, indicó que los reportes de irregularidades fueron muy inferiores a los de elecciones anteriores.

Los comicios se celebran en un contexto de creciente aislamiento internacional de Israel por su campaña en Gaza, que según las autoridades sanitarias dejó más de 74.000 palestinos muertos, y por la expansión de asentamientos y la violencia de colonos en Cisjordania. Unos 330.000 jóvenes votan por primera vez.

En Tel Aviv, familiares de víctimas del 7 de octubre, en el que murieron 1200 personas y 251 fueron secuestradas, guardaron un minuto de silencio.

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