Israel eleva la alerta militar: qué teme el gobierno en el aniversario del 7 de octubre
Israel puso al Ejército en alerta máxima por posibles ataques en el aniversario del 7 de octubre, y la advertencia oficial alcanza también a los israelíes que están fuera del país. ¿Qué les pidieron evitar?
TEL AVIV — A horas de que se cumplan tres años del ataque de Hamas que desató la mayor masacre contra judíos desde el Holocausto, Israel ordenó este martes elevar el nivel de alerta del Ejército ante información de inteligencia sobre presuntas intenciones de nuevos operativos.
La oficina del ministro de Defensa, Israel Katz, informó que la medida responde a datos sobre "las intenciones de Hamas de intentar realizar ataques y operaciones terroristas" previstos para el miércoles en Gaza.
El funcionario lanzó además una advertencia directa: "Si nuestras fuerzas sufren daños, quienes pagarán un alto precio serán Hamas y la población de Gaza, de una forma desproporcionada".
Preparativos militares en Cisjordania
Durante una reunión de gabinete, Katz también expuso los preparativos de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) en Cisjordania de cara a las elecciones del 27 de octubre, con órdenes de estar listos para un escenario de guerra.
El "escenario de referencia" trazado para ese territorio ocupado contempla la posibilidad de un ataque de elementos jihadistas contra colonos y soldados, como lección aprendida de lo ocurrido el 7 de octubre, según explicó el ministro.
Katz advirtió que las FDI "se están preparando para un escenario en el que las fuerzas de seguridad de la Autoridad Palestina y la organización Tanzim, afiliada a ella, vuelvan sus armas contra los colonos y las tropas de las FDI" en Cisjordania y a lo largo de su frontera.
Alerta para israelíes en el exterior
El Consejo de Seguridad Nacional, por su parte, advirtió un riesgo elevado de ataques terroristas contra israelíes y judíos fuera del país durante el aniversario, en una alerta de viaje difundida por la Oficina del Primer Ministro.
"Las organizaciones terroristas, encabezadas por Irán y sus representantes —como Hamas— y elementos jihadistas globales, consideran esta fecha un hito significativo", señaló el organismo.
La recomendación oficial incluye evitar viajar a Jordania, Qatar, Somalilandia y Egipto, incluida la península del Sinaí. También pide a los israelíes no hablar hebreo en lugares concurridos, mantenerse lejos de manifestaciones y no publicar en redes sociales nada que revele su paso por el Ejército o los servicios de seguridad.
Netanyahu y las elecciones
En la ceremonia oficial por los tres años del ataque, el primer ministro Benjamin Netanyahu afirmó el lunes que "no habrá gobierno de Hamas en Gaza" y prometió seguir atacando a quienes participaron en la incursión o retuvieron rehenes.
Ya en la reunión de gabinete de este martes, el mandatario sostuvo que Hamas intentaría influir en las próximas elecciones israelíes mediante atentados, aunque no presentó pruebas.
El ataque del 7 de octubre de 2023 dejó cerca de 1220 muertos en el sur de Israel y 251 rehenes llevados a Gaza. La ofensiva militar lanzada en respuesta dejó decenas de miles de muertos y buena parte del enclave convertido en tierra arrasada.
La grieta interna por las fallas del 7 de octubre
Una encuesta citada por la prensa israelí reveló que casi la mitad de los israelíes responsabilizan por igual al gobierno y al Ejército por las fallas que permitieron la incursión de Hamas.
El 47% de los consultados sostuvo que ambos son responsables en la misma medida; un 25% atribuyó la culpa al gobierno pero no al Ejército; un 17% opinó lo contrario y un 11% no estaba seguro.
Sobre la responsabilidad personal de Netanyahu, el 65% afirmó que tenía "mucha responsabilidad", el 22% le asignó "cierta" responsabilidad, el 6% consideró que no tenía ninguna y el 7% no supo responder.
Una sociedad mirando hacia adentro
Más allá de las críticas por la prevención, hubo pocos cuestionamientos al saldo de más de 70.000 muertos de la guerra y al trato del gobierno hacia los palestinos en Gaza, donde el Ejército ya controla más del 60% del territorio y los confina en un espacio cada vez más reducido.
Tres años después del raid extremista, para muchos israelíes es difícil ver en Gaza otra cosa que una amenaza. Lejos del interés mundial por la suerte de los gazatíes, la sociedad sigue volcada hacia adentro: desde el inicio de la guerra, las noticias y los corazones se centraron en los muertos y los rehenes. Este es el primer aniversario en el que todos los rehenes que quedaban, vivos o muertos, ya no están en la franja.
Hay tareas de reconstrucción en las comunidades donde los milicianos fueron de casa en casa, incendiando y disparando, y una insistencia por mantener vivo el recuerdo del 7 de octubre para que el mundo exterior comprenda cómo se hizo añicos la sensación de seguridad del país.
La autopista paralela a la Franja de Gaza, donde los milicianos acribillaron a quienes intentaban huir, está salpicada de monumentos. Los autos de las víctimas, perforados por balas, se apilan oxidados en montones de hasta media docena. Retratos de jóvenes observadoras militares, cuyas advertencias sobre un posible ataque fueron desoídas, recuerdan sus muertes.
Un nuevo documental israelí, "NAZA", en el que personas del entorno militar describen lo que según ellos fue el asesinato sistemático de civiles en Gaza, despertó indignación contra los realizadores y no contra el gobierno. En todo el país hay decenas de carteles en memoria de los soldados caídos el 7 de octubre y en la guerra.
"Sé que muchas personas en todo el mundo no nos entienden", dijo Mor Izreal, directora de una exhibición sobre el 7 de octubre en la ciudad fronteriza de Sderot. Más de 10.000 personas la visitaron desde su apertura hace un año y medio, la mayoría extranjeros, con reacciones que van de la tristeza a la rabia y el sentimiento de conexión.
"Estamos con estrés postraumático, todos nosotros", afirmó Ziporah Livneh frente a una cafetería que atiende a grupos turísticos y soldados, a pocos minutos en auto de la frontera con Gaza.
Gran parte de su familia murió en el Holocausto y ella llegó a Israel a los dos años. Su respuesta para Gaza, sostuvo, es seguir creyendo en la humanidad de las personas pero responder con firmeza a los actos de maldad.
Una sociedad no puede construirse sobre la venganza, señaló, aunque advirtió que pensar "que podemos ser la Madre Teresa es una hipocresía".