Islandia descubrió un método para calefaccionar casas sin gastar fortuna: el secreto está bajo tierra
Islandia utiliza energía geotérmica para calefaccionar más del 90% de sus hogares, aprovechando el calor del subsuelo para reducir costos y emisiones.
Islandia, uno de los países con climas más extremos, encontró la manera de mantener los hogares cálidos sin que la factura de energía se dispare. La clave está en la energía geotérmica, que aprovecha el calor del subsuelo para calefaccionar viviendas de forma eficiente y sustentable.
El método se basa en la intensa actividad volcánica de la isla. Se perforan pozos para extraer agua caliente de forma natural, que luego circula por una red de tuberías hasta miles de hogares. Este sistema permite que más del 90% de las casas islandesas tengan calefacción y agua caliente sin depender de combustibles fósiles.
¿Cómo funciona exactamente?
Se perforan pozos en distintas regiones del país para extraer agua caliente de forma natural. Luego, esa agua circula por una extensa red de tuberías y llega a miles de hogares para abastecer los sistemas de calefacción.

¿Cuáles son las ventajas?
- Reduce los costos: permite mantener los hogares calefaccionados con un gasto energético mucho menor que otros sistemas.
- Aprovecha un recurso natural: utiliza el calor del subsuelo, una fuente disponible de manera constante en el país.
- Contamina menos: genera menos emisiones que los métodos basados en combustibles fósiles.
- Funciona durante todo el año: no depende de las condiciones climáticas para producir calor.
- También suministra agua caliente: además de calefaccionar las viviendas, abastece el uso cotidiano de los hogares.
La efectividad es tal que brinda calefacción y agua caliente a más del 90% de los hogares de Islandia. Los habitantes pueden mantener sus viviendas cálidas durante todo el año sin afrontar los elevados costos de los métodos tradicionales.
Otros usos de la energía geotérmica en Islandia
- Calefaccionar piscinas: muchas funcionan durante todo el año gracias al agua caliente natural.
- Generar electricidad: parte de la energía del subsuelo se utiliza para producir electricidad.
- Calentar invernaderos: permite cultivar frutas y verduras pese a las bajas temperaturas.
- Derretir nieve y hielo: algunas calles y veredas cuentan con sistemas de calefacción subterránea.
- Abastecer edificios públicos: escuelas, hospitales y oficinas también utilizan este recurso.

Así, Islandia logró aprovechar uno de sus recursos naturales más abundantes para resolver uno de los principales desafíos que plantea su clima: mantener las casas cálidas durante los extensos inviernos sin afrontar elevados costos energéticos.