¿Invierno? San Miguel de Tucumán hirvió a 38,6°C por el zonda y el SMN lanzó alerta amarilla
El zonda convirtió a San Miguel de Tucumán en la ciudad más calurosa del país con 38,6°C. ¿Sabés qué zonas están en alerta amarilla y cómo protegerte?
San Miguel de Tucumán se convirtió en un horno este sábado: el viento zonda disparó la temperatura a 38,6°C en pleno invierno, la más alta del país. Mientras el SMN mantiene una alerta amarilla para gran parte de la provincia, con ráfagas que podrían superar los 70 km/h.
Según el Servicio Meteorológico Nacional, a las 14:00 el termómetro marcó 38,6°C en la capital tucumana, superando los 36°C que ya se registraban al mediodía. El avance de una masa de aire cálido combinada con las características racheadas del viento zonda potenció el ascenso térmico y ubicó a la provincia a la cabeza de las temperaturas del país.
¿Qué zonas están bajo alerta amarilla?
La alerta amarilla por viento zonda rige durante la tarde del sábado 18 de julio para numerosos departamentos. Según el mapa del SMN, la advertencia alcanza a Burruyacú, Capital, Cruz Alta, Famaillá, Graneros, La Cocha, Leales, Simoca, Trancas, Yerba Buena y las zonas bajas de Chicligasta, Juan Bautista Alberdi, Lules, Monteros, Río Chico y Tafí Viejo.
El organismo prevé vientos del sector oeste con velocidades de entre 30 y 45 km/h, mientras que las ráfagas podrían superar los 70 km/h. Además, el fenómeno puede generar reducción de la visibilidad por polvo en suspensión, un repentino aumento de la temperatura y condiciones de muy baja humedad relativa.
Recomendaciones del SMN ante el viento zonda
Frente a la vigencia de la alerta amarilla, el SMN aconseja: evitar salir mientras se desarrolla el fenómeno; cerrar puertas y ventanas para impedir el ingreso de polvo y aire caliente; retirar o asegurar objetos que puedan ser desplazados por el viento, como macetas, sillas o toldos; no refugiarse debajo de marquesinas, carteles publicitarios, árboles o postes; conducir con extrema precaución, ya que puede disminuir la visibilidad; mantenerse hidratado y proteger los ojos y las vías respiratorias del polvo con anteojos y barbijo; y no encender fuego debido a las condiciones de sequedad y al riesgo de propagación de incendios.