Invertí $1.000.000 en un plazo fijo y lo que recibís al mes te va a sorprender
Con una TNA del 19%, invertir $1.000.000 en un plazo fijo a 30 días genera $15.616,44 de interés. Conocé las tasas de los principales bancos y cómo constituirlo.
Con la TNA en alza, los bancos argentinos ya ofrecen hasta un 24% anual. ¿Cuánto ganás si ponés un millón de pesos a 30 días? Te contamos los números exactos y qué bancos pagan más.
El plazo fijo sigue siendo la opción favorita de los ahorristas que buscan una inversión previsible y de bajo riesgo. En las últimas semanas, varias entidades ajustaron sus tasas: hoy la TNA promedio ronda el 19%, muy por encima del 17,5% que se pagaba a principios de mayo.
¿Cuánto rinden $1.000.000 en 30 días?
Si tomamos como referencia una TNA del 19%, colocar $1.000.000 durante un mes genera intereses por $15.616,44. Al vencimiento, el inversor recibe $1.015.616,44, sumando capital e intereses.
Las tasas que pagan los principales bancos
- Banco de la Nación Argentina: 19%
- Banco Galicia: 18,25%
- Banco BBVA: 18,75%
- Banco Santander: 15%
- Banco Provincia de Buenos Aires: 19,5%
- Banco Macro: 18%
- ICBC: 17,5%
- Banco Ciudad: 17%
- Banco Patagonia: 16%
- Banco Credicoop: 17,5%
- Banco BICA: 23%
- Banco CMF: 23,25%
- Banco Comafi: 18%
- Banco de Comercio: 19%
- Banco de Formosa: 19%
- Banco de Córdoba: 20,75%
- Banco del Chubut: 18,5%
- Banco del Sol: 22%
- Banco Dino: 20%
- Banco Hipotecario: 18% y 21,5%
- Banco Julio: 20%
- Banco Mariva: 21% y 22%
- Banco Masventas: 24%
- Banco Meridian: 23,5%
- Banco Tierra del Fuego: 21% y 17%
- Banco VOII: 24%
- BIBANK: 21%
- Crédito Regional: 24% y 24,25%
- Reba: 22%
¿Cómo constituir un plazo fijo paso a paso?
- Ingresá al home banking o la app del banco.
- Buscá la sección “Inversiones” o “Plazo fijo”.
- Indicá el monto a invertir (ej: $1.000.000).
- Seleccioná un plazo de 30 días.
- Confirmá la operación y guardá el comprobante.

¿Por qué sigue siendo una opción atractiva?
El plazo fijo ofrece un rendimiento conocido y riesgo acotado, ideal para quienes priorizan la estabilidad. Sin embargo, la rentabilidad real depende de la inflación: si los precios suben más que la tasa, el poder adquisitivo de los intereses se reduce.