Invernadero en invierno: qué plantar en agosto para no frenar la huerta
¿Tu invernadero se queda vacío en invierno? Descubrí qué cultivos resisten el frío y cómo aprovechar agosto para preparar la primavera.
El frío patagónico no tiene por qué dejar la huerta en pausa. Con un invernadero, es posible mantener la producción incluso en pleno invierno. La clave está en elegir los cultivos adecuados para cada etapa.
Según el INTA para la Patagonia Norte, durante el ciclo otoño-invierno se recomienda priorizar hortalizas de hoja como lechuga y apio. La falta de luz y las bajas temperaturas desaconsejan los cultivos de fruto, como tomate o pimiento, sin condiciones especiales.
¿Qué se puede cultivar bajo cubierta en los meses fríos?
Lechuga, acelga y espinaca son las opciones más seguras. Pero también se suman otras verduras de hoja con buena resistencia al frío, como el kale, el repollo y el brócoli.
En Río Negro, el programa de Invernaderos del Gobierno provincial incluye además apio, perejil, remolacha, zanahoria, rabanito y verdeo. Cada uno tiene sus tiempos de siembra y trasplante.
Agosto: el mes de la transición
Agosto es un punto de inflexión. Todavía hay heladas, pero ya se empieza a preparar la primavera. Es momento de sembrar especies resistentes al frío y de armar almácigos para las que necesitan más calor.
Entre las que se pueden sembrar en agosto están: acelga, lechuga, espinaca, rabanito, zanahoria, remolacha, perejil y verdeo. El calendario oficial de Río Negro define cómo y cuándo hacerlo.
Preparando los cultivos de primavera
Además, agosto es el mes ideal para comenzar con los almácigos de pimiento, tomate, albahaca y berenjena. Eso sí, estos cultivos de fruto requieren especial atención a la temperatura.
El tomate, por ejemplo, tiene su ciclo recomendado en primavera-verano. Necesita condiciones térmicas adecuadas para crecer y fructificar bien.
La estrategia más simple para un invernadero en Río Negro es aprovechar el invierno para hojas y cultivos resistentes, y usar agosto como punto de partida para los que vendrán después.
Así, con lechuga, acelga y espinaca se mantiene la producción en frío, mientras los almácigos de tomate, pimiento y berenjena se preparan para la siguiente etapa. El resultado: una huerta con producción escalonada durante gran parte del año.
