Intentó quedarse con un terreno ajeno tras usarlo 35 años en Bariloche: el detalle que selló su derrota
El hombre aseguró que ocupaba el lote desde 1988 y que pagó impuestos, pero un detalle en los registros municipales terminó siendo decisivo para que el juez le diera la espalda.
Un vecino de Bariloche quiso que la Justicia le reconociera la propiedad de un terreno lindero a su casa, de más de 800 metros cuadrados, que aseguró haber usado durante más de tres décadas. Pero el reclamo cayó: las pruebas no alcanzaron para demostrar que la posesión se remontaba a 1988, como exigía la ley.
El hombre compró su vivienda en 1987 y sostuvo que al año siguiente empezó a ocupar el lote vecino, que estaba desocupado. Con el tiempo, según su relato, lo incorporó a su hogar: plantó frambuesas, puso un sistema de riego y un invernadero, y construyó un garaje y un taller de bicicletas.
Qué pidió y por qué lo rechazaron
El terreno tiene 806,50 metros cuadrados según el título y el informe de dominio, mientras que el plano de mensura marcó 804,27. La propiedad no estaba registrada a su nombre: la titular registral había fallecido y no se conocían herederos, por lo que se publicaron edictos y el Defensor Oficial representó a eventuales sucesores.
Con ese panorama, presentó una demanda de prescripción adquisitiva, la figura legal que permite obtener el dominio de un inmueble si se acredita una posesión continua, pacífica y con ánimo de dueño durante el plazo previsto. En este caso, debía demostrar al menos 20 años de ocupación.
El vecino afirmó haber cercado el terreno, hecho plantaciones, instalado riego y mantenido el lugar, y también dijo que pagó impuestos y tasas municipales. Pero el eje del juicio terminó siendo otro: desde cuándo podía probarse esa posesión.
El juez Civil consideró que la documentación presentada reflejaba una situación mucho más reciente que la antigüedad invocada. Uno de los puntos clave fueron los impuestos: el hombre no pudo acreditar pagos durante el período necesario, y parte de la documentación sobre tasas, multas de obras y servicios municipales fue incorporada de manera extemporánea y no se admitió.
Los registros municipales tampoco ayudaron a retrotraer la situación a 1988. El estado de cuenta del inmueble seguía a nombre de la titular registral, y los períodos desde 2008 aparecían abonados recién el 27 de enero de 2021. Para el magistrado, ese dato era relevante: pagar en 2021 una deuda de períodos anteriores no demuestra que la persona ejerciera la posesión como dueña durante esos años. El pago puede ser un indicio desde que se realiza, pero no alcanza por sí solo.
Testigos y planos: lo que no se pudo probar
También declararon testigos que mencionaron las mejoras en el terreno, pero sus testimonios no fueron suficientes para cubrir la falta de pruebas sobre la antigüedad de la ocupación. La sentencia señaló que no aportaron precisiones categóricas y recordó que una usucapión no puede sostenerse solo con declaraciones testimoniales.
Incluso el plano de mensura utilizado para iniciar el trámite apareció demasiado cerca del juicio: aunque el vecino ubicó el inicio de la posesión en 1988, ese plano fue confeccionado en 2021, por lo que el juez le dio un valor limitado para demostrar una ocupación iniciada tres décadas antes.
Con estos argumentos, la Justicia rechazó la demanda y no reconoció al vecino como propietario del terreno. La sentencia no está firme y puede ser apelada.