Incendios en Pocito: cómo sumarse a la campaña para salvar a los animales heridos
El fuego arrasó Pocito y dejó decenas de animales heridos que necesitan atención urgente. Los proteccionistas lanzaron una convocatoria para reunir insumos y voluntarios: qué se necesita y cómo colaborar.
El temporal de viento Zonda que azotó Pocito el miércoles dejó un saldo devastador: dos focos de incendio arrasaron viviendas y provocaron la muerte de casi un centenar de animales. Ahora, proteccionistas lanzaron una convocatoria urgente para asistir a los 26 ejemplares que sobrevivieron con heridas y quemaduras.
El fuego, que se desató en medio de un fenómeno climático extremo, destruyó varias casas del departamento y dejó pérdidas materiales totales. Entre las especies afectadas hay animales de granja y domésticos, y los que lograron salir con vida necesitan atención veterinaria que podría extenderse entre uno y tres meses.
Qué insumos se necesitan
Los proteccionistas, encabezados por Luciano Castro, iniciaron una recolección de elementos médicos para afrontar la emergencia. La lista incluye agua oxigenada, yodo povidona, gasas, vendas, curabichero en pasta y aerosol, antibióticos como penicilina y enrofloxacina, jeringas, agujas y alimento balanceado para perros y gatos.
Quienes quieran colaborar con donaciones pueden comunicarse al 264 5088955. Además, se armará un grupo de WhatsApp para coordinar los operativos de curación y mantener informados a los voluntarios sobre las necesidades urgentes y los traslados hacia la zona afectada.
Ayuda para las familias damnificadas
La solidaridad no se limita a los animales. Cáritas San Juan y otras agrupaciones comunitarias habilitaron centros de acopio para recibir ropa de abrigo, ropa de cama, colchones, elementos de higiene y productos de limpieza destinados a los vecinos que perdieron todo.
También se puede colaborar con dinero a través del alias tagore.mp, gestionado por referentes parroquiales que supervisan la distribución de los recursos.
El dolor de los vecinos
Los testimonios de los damnificados reflejan la magnitud de la tragedia. Muchos describieron el avance de las llamas como una experiencia límite y señalaron que ver consumido el esfuerzo de toda una vida se sintió "como una muerte", al perder no solo sus casas y pertenencias, sino también a sus animales.
A pesar de la desolación, los vecinos destacaron la importancia de la resiliencia comunitaria y encontraron en la ayuda solidaria un motivo para recomenzar tras el paso del fuego.