Incendio en Cafayate: ¿detrás de las llamas hay un negocio millonario?
¿Fue un accidente o hubo manos interesadas detrás del fuego que arrasó 170 hectáreas en Cafayate? Una concejal libertaria denuncia un posible negocio inmobiliario y pide que la Justicia investigue.
El fuego que arrasó más de 170 hectáreas de bosque nativo en Cafayate no solo dejó cenizas. Ahora, una concejal libertaria apunta contra un oscuro negocio inmobiliario que podría estar detrás de la tragedia. ¿Fue intencional para lotear tierras protegidas?
Las llamas devoraron algarrobos centenarios en una zona cercana al aeródromo de Cafayate, un área que, según denuncias, cuenta con protección ambiental y no podría ser urbanizada. Pero las sospechas crecen: hay quienes aseguran que el incendio no fue casual.
¿Quién apunta contra los intereses inmobiliarios?
La concejal de La Libertad Avanza, Olivia Carnisel, fue la primera en poner el tema sobre la mesa. En una entrevista en el stream de Que Pasa Salta, aseguró que “Cafayate es una de las perlas más preciosas que tiene Salta” y que tener una propiedad allí hoy es casi imposible por los altos costos.
Carnisel recordó que en el pasado ya hubo incendios en zonas que luego se convirtieron en barrios exclusivos. “Los desarrollos inmobiliarios de aquellos años siempre se han visto provocados por incendios. También en su época lo han hecho así. Por eso sabemos cuál es el siguiente paso que sigue”, disparó.
Presentaron una denuncia formal
Desde La Libertad Avanza ya elevaron una presentación ante la Fiscalía para que se investigue el origen del fuego. Carnisel convocó a los vecinos a aportar datos y a “ponerse las botas” para denunciar más allá del miedo.
“Invitamos a todos los vecinos para que se sumen. Esto es ponerse las botas y denunciar más allá del miedo o del qué dirán”, manifestó la edil, que pidió que la Justicia determine responsabilidades.
El daño ambiental es irreversible
Más allá de las sospechas, el impacto ecológico ya es una realidad. El incendio arrasó con una superficie clave para el ecosistema local, y el viento Zonda complicó las tareas de control. “Es una cosa que no se puede controlar. Lo que pasó en los últimos días da miedo”, sostuvo Carnisel.
Mientras tanto, en las redes sociales crecen los comentarios que vinculan el siniestro con proyectos urbanísticos y hasta con la posible construcción de un aeropuerto internacional. La pregunta que queda flotando es: ¿quién se beneficia realmente con que arda el bosque nativo?