Importan termos a $8.000 y los venden a más de $60.000: el negocio detrás de la apertura
¿Sabías que un termo importado a $8.000 se vende a más de $60.000? Un informe revela cómo las grandes empresas multiplican sus ganancias en plena apertura importadora.
Un informe del Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas (IPyPP) reveló que, en el marco de la apertura importadora impulsada por el gobierno de Javier Milei, varias grandes empresas están reemplazando producción local por bienes terminados importados, manteniendo márgenes de rentabilidad que multiplican varias veces el costo de ingreso. El caso más llamativo es el de Lumilagro, que importa termos desde China a $8.000 y los vende a más de $60.000.
¿Qué dice el informe del IPyPP?
El estudio, titulado “Las grandes empresas ante la apertura importadora del gobierno de Milei: repliegue industrial y elevados márgenes de rentabilidad”, analiza cómo sectores como electrodomésticos, calzado, automotriz y alimentos están transformando sus estrategias. El fenómeno no se limita al aumento de importaciones: también implica un cambio en la forma de producir, comercializar y fijar precios.
Según el informe, la reducción de aranceles, la desregulación del comercio exterior y un tipo de cambio favorable al ingreso de productos importados, junto con una contracción del mercado interno, han impulsado este proceso.
Lumilagro: de $8.000 a más de $60.000 por un termo
Lumilagro, histórica marca vinculada a la industria nacional, comenzó a importar termos desde China con un precio CIF de entre 4 y 4,7 dólares por unidad. Al sumar aranceles y la tasa estadística, el costo de importación asciende a unos 5,8 dólares, equivalentes a aproximadamente $8.000. Sin embargo, esos mismos termos se comercializan en el mercado local desde los $60.000, o alrededor de $44.000 sin impuestos nacionales.
Essen: cacerolas importadas con fuerte diferencia
El informe también analiza el caso de Essen, otra marca emblemática. Las cacerolas y sartenes importadas presentan un costo de importación cercano a los $50.000 por unidad, pero los precios de venta al público alcanzan valores del orden de los $384.000 (sin impuestos nacionales). La empresa, que históricamente se destacó por su producción local, comenzó a incorporar productos importados en su oferta.
Whirlpool y Pilisar: electrodomésticos con brechas amplias
En el rubro de electrodomésticos, Whirlpool y Pilisar (ex Siam, del grupo Newsan) muestran una dinámica similar. Tras el cierre de su planta en Pilar, los lavarropas importados de Whirlpool tienen un costo cercano a los $313.000, mientras que los precios de venta parten de los $619.000 sin impuestos. En Pilisar, los lavarropas importados presentan costos en torno a los $221.000, pero se comercializan a más de $400.000 sin impuestos.
Adidas: el salto importador en el calzado
El fenómeno también se verifica en el sector del calzado. Según el informe, el costo de importación de zapatillas Adidas ronda los $27.000 por par, mientras que los precios de venta al público se ubican en torno a los $100.000. Este proceso se da en paralelo al cierre de plantas productivas y a un fuerte aumento en el volumen de importaciones de la marca.
Automotrices: BYD y Peugeot
En el sector automotor, el informe menciona a BYD y Peugeot. Los autos eléctricos importados de BYD tienen un costo cercano a los u$s15.450, mientras que su precio de venta ronda los u$s23.900. Por su parte, Peugeot incrementó sus importaciones de vehículos terminados mientras avanzaba en procesos de ajuste en su planta local.
Alimentos y consumo masivo: Mondelez, Nestlé, Coto y P&G
La brecha entre costos y precios también aparece en productos de consumo masivo. Por ejemplo, galletitas de Mondelez tienen un costo de importación cercano a los $500 por unidad, mientras que el precio en góndola supera los $2.000. En el caso del café de Nestlé, el costo ronda los $3.900, mientras que el precio de venta supera los $7.000. También se observan diferencias en productos comercializados por Coto, como bananas, palmitos y galletitas importadas, así como en artículos de higiene personal de P&G.
Importar más, producir menos
Más allá de los precios, el informe señala un cambio en la estructura de las importaciones. Los bienes finales ganaron peso frente a los insumos productivos: pasaron de representar el 14% del total en 2023 a cerca del 24% en 2025. Este cambio está asociado a una reorientación de las estrategias empresariales hacia la comercialización de productos importados.
Reconversión empresaria y empleo
El proceso también tiene impacto en el empleo. En distintos sectores se registraron despidos, suspensiones y cierres de plantas, mientras crecen las importaciones de productos terminados. Según el informe, muchas empresas avanzan en una reconversión desde la producción hacia la distribución y venta.
Márgenes y formación de precios
El IPyPP sostiene que los elevados márgenes observados están vinculados a la estructura de los mercados y a la capacidad de fijación de precios de las grandes empresas. A esto se suman los márgenes de intermediarios y plataformas de comercialización, que también inciden en el precio final.
Los datos relevados muestran un mercado en proceso de cambio. Casos como el de productos que se importan por alrededor de $8.000 y se venden a más de $60.000 reflejan una dinámica que se replica, con distintas magnitudes, en múltiples sectores. El informe advierte que, si bien estas estrategias pueden sostener la rentabilidad en el corto plazo, la caída del empleo y del ingreso podría afectar la demanda interna en el mediano plazo.