Puerto Iguazú discute un paquete que cambia lo que puede pasarle a quien maneja alcoholizado o hace maniobras peligrosas: multas, retención del rodado y hasta el destino de la moto. Lo que se define esta semana afecta directo al bolsillo y a la seguridad de cualquiera que circule por la ciudad.
El Concejo Deliberante de Puerto Iguazú tiene sobre la mesa un proyecto que busca cambiar de raíz cómo se controla el tránsito en la ciudad. La iniciativa llega después de cuatro muertes por siniestros viales en apenas cuatro meses, un dato que el autor del texto usa como punto de partida para justificar medidas más duras.
El expediente lo presentó el concejal Fabián De Sá y propone armar un sistema municipal de prevención y control de conductas viales peligrosas. Ingresará junto a otros 22 proyectos, pero su autor ya anticipó que pedirá tratarlo sobre tablas este jueves.
Qué incluye el paquete de medidas
El texto combina herramientas de vigilancia y participación vecinal. Por un lado, prevé controles focalizados, cámaras inteligentes en las avenidas críticas y un mapa de siniestros fatales y graves. Por otro, habilitaría canales de denuncia por WhatsApp, una página web y códigos QR para que los vecinos reporten infracciones.
Esos reportes no tendrían carácter sancionatorio por sí mismos: servirían para verificar posibles faltas y disparar la inspección correspondiente.
Las sanciones, según la conducta
El proyecto contempla castigos para quienes hagan maniobras peligrosas, manejen bajo los efectos del alcohol o provoquen explosiones y ruidos molestos con sus vehículos. Las respuestas escalan según el caso: pueden ir desde la retención del rodado y la inhabilitación para conducir hasta medidas sobre los escapes no reglamentarios.
En los casos de ruidos o explosiones, el texto establece que la sanción recae sobre el componente que los provoca, con multa agravada, destrucción del escape y la obligación de reemplazarlo por uno reglamentario. “La motocicleta completa no será destruida por esa infracción”, aclara el proyecto.
Para las conductas que generen un peligro concreto, como las maniobras acrobáticas o la conducción bajo intoxicación alcohólica, la propuesta sube la apuesta: según el estado y el valor de la moto, podría incluir su subasta pública o destrucción, además de la inhabilitación para conducir. El producido de una eventual subasta se destinaría a gastos médicos de la víctima y, si corresponde, al Hospital SAMIC.
La postura del autor
“Frente a conductas que crean un peligro concreto y grave para la vida o la integridad física, como maniobras acrobáticas o peligrosas y conducción bajo intoxicación alcohólica, la respuesta debe ser especialmente severa”, sostuvo De Sá.
El concejal quiere que el tema se discuta sin pasar por comisión, aunque ediles del oficialismo le habrían pedido más tiempo para analizarlo. Esa pulseada definirá si el proyecto avanza esta semana o queda para más adelante.