Iguazú aguantó el cero, levantó el Apertura y desató la fiesta en Alem
El Apertura de la Liga Obereña se definió de una manera que muy pocos imaginaban, y el festejo no terminó en el estadio: una caravana esperó al plantel en Alem. Lo que pasó en la cancha dejó a los hinchas del Exa con la bronca atragantada.
El 1-0 de la ida terminó pesando más que cualquier otro detalle. Atlético Iguazú igualó sin goles con Ex Alumnos 185 en la segunda final y se consagró campeón del Torneo Apertura de la Liga Regional de Fútbol de Oberá. El equipo de Marcelo Osuna celebró en el estadio Juan Areco y después trasladó los festejos a Leandro N. Alem, donde una caravana esperó a los jugadores.
El trámite tuvo un protagonista excluyente: el arquero Emanuel Parayba. El Exa sabía que debía arriesgar todo para emparejar la serie, se adueñó de las acciones y acumuló aproximaciones al arco visitante. Pero cada vez que la pelota parecía destinada a entrar, apareció Parayba con tapadas claves para mantener el cero en su valla y cuidar la diferencia que su equipo había logrado de local.
Diez contra once y un pitazo final
La cosa se complicó todavía más para el Exa cuando Guillermo Da Silva vio la tarjeta roja y lo dejó con diez jugadores en el terreno de juego. Lejos de rendirse, el equipo local siguió yendo a la carga por ese gol que nunca llegó. El pitazo final selló la definición: el título quedó en manos de Atlético Iguazú gracias al tanto que Bautista Villafañe había convertido en el duelo de ida.
El torneo tuvo además un homenaje especial: se recordó a Lucio Gerhardt, abuelo del actual presidente de River de Santa Rita y uno de los socios fundadores de la institución.
Los premios del certamen
En cuanto a las distinciones, Ex Alumnos 185 se quedó con el reconocimiento a la Valla Menos Vencida. El trofeo al goleador del campeonato, en tanto, fue compartido entre los máximos artilleros del certamen: Juan Baldes (Atlético Iguazú), Luis Gómez (AEMO), José Ortiz (AEMO) y Ricardo Puszkarski (Atlético Guaraní), todos con 10 goles.