Icaño fue sede de un evento internacional que reunió a 28 escuelas y delegaciones de cuatro países
Icaño se convirtió por tres días en el epicentro de la producción ovina sudamericana: 28 escuelas finalistas, delegaciones de Perú, Uruguay, Paraguay y Francia, y un diputado que no dudó en remarcar lo que significa para el interior. ¿Qué dejó el paso de las Ovinpiadas por Catamarca?
El diputado provincial Exequiel Moreno participó en Icaño de las VII Ovinpiadas Argentinas y I Sudamericanas, un encuentro que reunió a estudiantes y docentes de escuelas agrotécnicas de todo el país, junto a delegaciones internacionales de Perú, Uruguay, Paraguay y Francia.
La localidad del departamento La Paz fue escenario durante tres jornadas de competencia, formación técnica e intercambio de experiencias en torno a la producción ovina. Participaron 28 escuelas finalistas que compitieron en instancias teóricas y prácticas sobre sanidad, nutrición, esquila, razas, manejo y mejoramiento genético, además de presentar proyectos productivos.
Moreno acompañó el evento y subrayó la relevancia de que este tipo de acontecimientos educativos y productivos, con alcance nacional e internacional, se desarrollen en localidades del interior catamarqueño.
“Que un encuentro de estas características se realice en Icaño tiene un valor enorme. No solamente permite mostrar el potencial productivo de nuestro interior, sino también generar oportunidades para que nuestros jóvenes se capaciten, intercambien experiencias y puedan proyectar su futuro desde sus propias comunidades. Necesitamos seguir acompañando iniciativas que vinculen educación, producción y desarrollo local”, expresó el diputado.
Las Ovinpiadas también sirvieron para poner en agenda las posibilidades de crecimiento de la producción ovina en Catamarca. Durante las jornadas se realizaron actividades de mejoramiento genético, capacitación e intercambio de conocimientos, y especialistas destacaron el potencial productivo de Icaño y la región.
Para Moreno, trasladar propuestas de este tipo al interior amplía las oportunidades de formación y fortalece el vínculo entre educación y producción, generando herramientas para que los jóvenes puedan desarrollarse en sus propias comunidades.