Iba caminando con su expareja, pero un detalle en el pecho lo cambió todo
Una mujer caminaba junto a su expareja por el barrio Don Bosco cuando un tercero los interceptó. La discusión subió de tono y la Justicia debió resolver qué pasaba con el detenido. Lo que decidió el juez...
La Justicia de Chubut resolvió este viernes que Lucas Aaron Romero permanezca en prisión preventiva, acusado como presunto autor del homicidio de Ezequiel Alvarado Beltrán, ocurrido el 15 de octubre en el barrio Don Bosco, kilómetro 8 de la ciudad.
Qué pasó esa tarde
Según la investigación, alrededor de las 19:10 de aquel día, Alvarado caminaba junto a una testigo por la calle Código 2401, a la altura de su cruce con Base Matienzo. En ese momento fueron interceptados por Romero, expareja de la mujer.
La testigo intentó dialogar con él, pero el imputado no detuvo su agresión verbal y la dirigió hacia Alvarado. Siempre de acuerdo al relato del expediente, extrajo de entre sus ropas una navaja e intentó atacar a la víctima. La madre de Romero llegó poco después al lugar e intentó, sin éxito, frenar la agresión.
Alvarado intentó escapar, pero fue perseguido y alcanzado rápidamente. Con la misma arma, el imputado le asestó una herida punzocortante en el hemitórax izquierdo, que le perforó el corazón. Luego huyó.
La víctima alcanzó a caminar unos cincuenta metros antes de perder el conocimiento en la vía pública. Fue asistido en el lugar y trasladado al Hospital Regional en estado crítico, donde falleció a causa de la lesión. El hecho fue calificado provisoriamente como homicidio simple, con Romero como presunto autor.
Qué resolvió el juez
En la audiencia de control de detención y apertura de la investigación, el fiscal general Ariel Corredera —acompañado por la funcionaria de fiscalía Silvia Chaura— solicitó que se declarara legal la detención, se formalizara el hecho por homicidio simple y se dictara la prisión preventiva. Entre sus argumentos mencionó los elementos de convicción para tener a Romero como probable autor, la gravedad del hecho y el riesgo de fuga o de entorpecimiento de la investigación.
La defensa, ejercida por las defensoras públicas Vanesa Vera y Juliana Fuentes, planteó la ilegalidad de la detención de su asistido.
El juez penal Mariano Nicosia, que presidió la audiencia, resolvió declarar ilegal la detención de Romero por presunta mala actuación policial, aunque autorizó la apertura de la investigación y dispuso su prisión preventiva.