Huaico Hondo: el barrio que esconde 126 años de historia y un nombre con raíces quichuas
¿Sabías que el nombre de este barrio tiene raíces quichuas? Huaico Hondo cumple 126 años y su historia está llena de personajes y recuerdos que pocos conocen.
En el corazón de la capital santiagueña, Huaico Hondo se prepara para celebrar sus 126 años de vida, aunque su origen se remonta a fines del siglo XIX. Este barrio tradicional, cuyo nombre evoca la geografía del lugar, guarda en sus calles y en la memoria de sus vecinos una historia que pocos conocen.
Según el investigador Domingo Bravo, la denominación 'Huaico Hondo' es una expresión quichua hibridada con el castellano que significa depresión, quebrada o pozo hondo, haciendo alusión a las características del terreno. La geología del sector está vinculada a la falla de Huyamampa, cuyas manifestaciones más visibles son las Lomas Coloradas, formaciones de limos y arcillas rojizas que, al definirse el cauce del río Dulce, quedaron al oeste y dieron origen a las ondulaciones que caracterizan al barrio.
¿Cómo nació el barrio?
Aunque no existe una fecha formal de fundación, los testimonios de antiguos pobladores ubican los primeros asentamientos hacia fines del siglo XIX. En 2022, los vecinos acordaron tomar el año 1900 como referencia histórica, por lo que cada 7 de septiembre se celebra el aniversario, y este año se conmemoran 126 años de historia.
El crecimiento se aceleró en las primeras décadas del siglo XX con la llegada de trabajadores que participaron en las obras de defensa del río Dulce. Durante la década de 1950, nuevas familias provenientes del interior provincial se sumaron, junto con empleados de la Fábrica Nacional de Envases Textiles (FANDET).
Con el crecimiento poblacional surgieron instituciones que marcaron la identidad del lugar. La Escuela N.º 88 'Coronel Borges' fue fundada en 1904, siendo una de las primeras del sector. En 1923 se inauguró el hipódromo 'Coronel Dorrego', y en 1928 se trasladó allí el Aeroclub Santiago. La organización vecinal también jugó un rol clave: en 1933 se fundó la Biblioteca Popular 'Esteban Echeverría' con aportes de los vecinos y terrenos donados por la familia Borges. Más tarde se sumaron el Club Coronel Borges (1953) y la Iglesia Virgen del Valle (1962).
Recuerdos que se viven en la vereda
Guillermo Gauna es uno de esos vecinos que puede contar la historia del barrio desde su propia experiencia. Aunque sus padres trabajaban en Buenos Aires, durante su infancia regresaba a Huaico Hondo y encontraba un lugar muy distinto al actual. 'Venía a la edad de 5 o 6 años y todavía las calles eran de tierra', recuerda.
Entre sus primeros recuerdos aparece el Canal San Martín, que por entonces no estaba revestido y estaba rodeado de árboles y sombra. Para las familias era casi un balneario: allí se iba a pasar el día, tomar mate y disfrutar del verano. Las tardes también tenían sus rituales: se jugaba a la bolita y a la pelota en canchitas improvisadas, y las cajas de cigarrillos se convertían en objetos de intercambio.
Cuando bajaba el sol, los chicos salían hacia la zona de la Costanera, que en aquellos años era prácticamente monte. 'Era todo desde la Costanera hasta el río, era todo monte', cuenta Gauna. Allí trampeaban pajaritos y regresaban al escuchar 'la oración', una expresión que él interpretaba como el Ángelus que sonaba en la radio.
La infancia también estaba marcada por los sabores: mistol, algarroba, granadas, uvas y cítricos formaban parte del paisaje cotidiano. El chipaco, las tortillas, las empanadas y el mate cocido con poleo completaban una escena que permanece en la memoria.
Personajes que hicieron historia
Huaico Hondo se distingue por sus personajes. Gauna recuerda a Don Camilo Gallos, conocido por sus curaciones y por ser una figura a la que acudían muchas familias; su legado continúa en su hijo y su nieto. También menciona a los doctores Barraza y Pacheco, médicos queridos por varias generaciones, recordados por su cercanía y por atender muchas veces sin cobrar.
La vida religiosa también ocupa un lugar central. El padre Salazar, luego monseñor, acompañó a generaciones en la comunión y la confirmación, y su tumba se encuentra dentro de la iglesia. Después continuó ese vínculo el padre Tino Figueroa, también muy querido. En la memoria de Gauna está Tomás Martínez, 'el gaucho del barrio', con su emprendimiento panadero y sus tropillas de caballos, presente en las fiestas de la Virgen y los desfiles.
Otros nombres ligados al trabajo y la solidaridad: Darío Romano, vinculado a la actividad marmolera, es recordado por generar empleo y dar oportunidades a los vecinos. También están los pescadores Ticona y Arnaldo, conocedores del río Dulce y sus secretos, que se convirtieron en guías de pesca y referentes de una actividad que forma parte de la economía de algunas familias.
El presente y los desafíos
Hoy Huaico Hondo conserva parte de su identidad, aunque Gauna señala que la población está cada vez más envejecida, ya que muchos hijos y nietos se trasladaron a otros sectores de la ciudad. Eso se refleja en la poca cantidad de niños que concurren al jardín del barrio. Sin embargo, hay costumbres que resisten: el mate en la vereda, el vecino que sale a preguntar quién anda por la zona cuando escucha un ruido, las comidas caseras y la solidaridad entre familias.
El barrio también enfrenta problemas actuales como basurales, consumo e inseguridad, dificultades que atraviesan a distintos sectores de la ciudad. Pero detrás de esas problemáticas permanece una comunidad que conserva una manera particular de relacionarse.