Hostigamiento laboral: la Justicia le ordenó al juez que escuche a la docente
La Cámara dio marcha atrás y ordenó que se investigue la denuncia de una docente de Zapala. ¿Qué pasó con el director?
Una docente de un instituto de Zapala denunció a su director por violencia de género y hostigamiento durante más de dos años, pero su reclamo fue rechazado en primera instancia. Ahora, la Cámara Provincial de Apelaciones dio marcha atrás y ordenó que su caso sea investigado.
La mujer, que trabaja en un instituto de formación docente, acusó al directivo de maltrato psicológico y persecución laboral constante. Según su relato, la situación se volvió insostenible y decidió recurrir a la Justicia para frenar lo que consideraba un calvario diario.
¿Qué denunció la docente?
La denunciante aseguró que el conflicto iba más allá de una simple discusión administrativa. En su presentación, describió un episodio ocurrido en el laboratorio del instituto, donde el director la habría perseguido hasta una galería mientras gritaba y hacía gestos agresivos, todo delante de colegas y alumnos.
Además, sostuvo que la estructura jerárquica fue utilizada para desacreditarla y amedrentarla, lo que generó un ambiente laboral hostil. Para ella, no se trató de una mera diferencia de opiniones, sino de un acto de humillación pública que afectó su desempeño profesional.
¿Por qué se rechazó la denuncia?
El juzgado que intervino en primer término consideró que el caso correspondía a un conflicto administrativo y disciplinario, por lo que decidió desestimar la denuncia sin profundizar en la investigación. Esta decisión dejó a la docente sin respuesta y la impulsó a apelar.
En su recurso, la mujer cuestionó que el expediente se hubiera cerrado sin producir pruebas, sin convocar testigos y sin escuchar a las partes. Para ella, eso significaba una negación de justicia y una forma más de hostigamiento.
¿Qué decidió la Cámara?
La Cámara Provincial de Apelaciones, por mayoría, consideró que el juez de primera instancia se había apresurado al rechazar la denuncia. Los camaristas entendieron que, frente a hechos denunciados en el ámbito laboral, era necesario permitir que el procedimiento avanzara y que la docente pudiera presentar las pruebas ofrecidas.
La resolución no determina que los hechos de violencia hayan ocurrido ni responsabiliza al director, pero sí establece que el caso no podía cerrarse de manera anticipada. Ahora, el expediente deberá volver al juzgado de origen para que se realicen las medidas mínimas previstas por el procedimiento.
Esta decisión marca un precedente importante para las víctimas de hostigamiento laboral, quienes muchas veces ven rechazadas sus denuncias sin una investigación adecuada. La docente, por su parte, espera que ahora se haga justicia y se esclarezca lo ocurrido.